Castlevania es una de las franquicias que supo hacer historia: marcó a cientos de creativos con sus primeras entregas y logró reinventarse a lo largo del tiempo creando las bases del género «Metroidvania» que aún hoy tiene influencia en la industria. Todo esto la transforma en una de las piezas fundamentales de esta industria. Lamentablemente no tiene un nuevo título desde 2014 debido al desinterés de Konami en el mercado.
Pero ninguna propiedad intelectual está del todo abandonada, de hecho varias están volviendo por otros medios. Por arreglo con Netflix, se generó una adaptación animada a cargo del escritor Warren Ellis (Transmetropolitan, The Authority). Hoy ese show está concluido luego de cuatro temporadas y es el momento oportuno de hacer un repaso por cada una de ellas.
En esta nota no habrá ningún spoiler, cualquier información mencionada sobre la trama está presente en los trailers y por lo tanto disponible de antemano.

Primera: Introducciones
La primera parte de esta adaptación es la más breve. Tiene tan solo cuatro capítulos que presentan al mundo, los personajes y las posibles tramas que recorrerán el relato. El espectador tiene la posibilidad de conocer las caras y las mentes de los protagonistas mientras tratan de entenderlos en su complejidad.
Los rostros de este relato son varios pero los principales son Drácula (Graham McTavish), Trevor Belmont (Richard Armitage) y Sypha Belnades (Alejandra Reynoso). El primero de ellos es la amenaza de este mundo, el segundo es un cazador de vampiros en decadencia y la tercera es una nómada de un tribu de historiadores orales. Tres personalidades completamente diferentes que presentan visiones propias de este mundo.
Sus vidas no se cruzan hasta que la iglesia católica comete un grave error: condenar por brujería a la esposa del antagonista. Esto desencadena su ira y lo lleva a planear una venganza sobre la raza humana.

Todos tienen dudas y objetivos que cumplir pero la guerra de Drácula contra la humanidad hace que sus metas se alteren para siempre. Trevor debe madurar para hacer honor a su apellido y Sypha debe encontrar la manera de salvar a todos antes de que sea demasiado tarde. A lo largo de cada capítulo se exponen las motivaciones detrás de sus acciones mientras se relata de manera sutil el estado de oscuridad en el que se encuentra la sociedad.
Es un inicio que deja en claro sus intenciones: tomar el material original y moldearlo de acuerdo a sus necesidades. Aunque la serie adapta Castlevania III: Dracula’s Curse lo hace de manera muy libre, solo tomando los conceptos más elementales y trasladándolos a otro medio. Una decisión que puede sembrar dudas pero da lugar a muchas sorpresas.
En líneas generales anticipa la presencia de un conflicto más grande mientras da la idea de que las batallas se pelean en dos frentes: físico y emocional. El lado más emotivo se presenta por unos diálogos profundos, llenos de sutilezas pero sin demasiada solemnidad. Mientras que las peleas son simplemente espectaculares por las coreografías y la calidad de animación del estudio.

Segunda: Lamento
Una vez que todas las presentaciones fueron hechas, es el momento de conocer la verdad y descubrir quienes son en realidad los actores de esta gran obra. Cada uno de ellos creó una ficción y se la contó a los demás pero poco a poco esa fachada se va rompiendo, dejando lugar a las verdaderas personalidades.
En este momento las historias se hacen aún más íntimas y relevan cual es la conexión entre todos ellos. Al principio parece ser la venganza pero lentamente se nota que lo que los une es el dolor. Cada uno de ellos sufre una pena y cargan con ella de la manera que pueden. Este sufrimiento los posiciona con respecto a los otros, alejándolos o acercándolos de maneras insospechadas.
Pero tanto dolor no pasa desapercibido y se interpreta de diferentes maneras. Para los héroes será una forma de entablar relaciones y comprenderse pero en la corte vampírica las cosas son distintas.

El dolor de Drácula es interpretado como debilidad e incertidumbre, lo que termina generando tensiones entre sus generales. Varios personajes extraídos de Castlevania: Curse of Darkness como Isaac (Adetokumboh M’Cormack), Hector (Theo James) y Carmilla (Jaime Murray) amplían el bando de los antagonistas pero sus intereses rápidamente entran en conflicto.
Esta temporada es la que rinde el mejor homenaje al espíritu de la franquicia. Algunos momentos de acción frenética sólo son comparables al enfrentamiento con algún jefe pero las escenas más dialogadas remiten a los momentos de mayor melancolía dentro de la adaptación.
Es una exposición teatral, una tragedia contada entre latigazos y lágrimas que dan una idea de lo que uno se puede encontrar en las obras originales. El show se abre cada vez más del material base pero no deja de sentirse fiel a este.

Tercera: Distancia
Acá se abre el segundo gran arco de Castlevania. Los eventos pasados fragmentan la trama y la dividen en cuatro. Cada una de estas partes explora qué ha pasado con todos los protagonistas y que camino comienzan a recorrer luego de la derrota de Drácula.
Para Alucard (James Callis) queda la soledad y el encierro. Su mente comienza a deteriorarse y sus miedos se hacen cada vez más presentes. Luego de su aventura con Trevor y Sypha ya no es el mismo pero él aún no sabe quién es. Debe descubrirlo para alejarse de la sombra de su padre.
Isaac atraviesa el exilio y el retorno a europa. En ese viaje sus motivaciones son puestas a prueba desde una perspectiva filosófica. Más allá de algunas excelentes peleas, su camino se centra en discusiones sobre la compasión, las segundas oportunidades y los cambios.

Héctor por su parte es el que comienza en peores condiciones. Ahora es prisionero de Carmilla y sus hermanas, que lo retienen para elaborar un plan que garantice su supervivencia. Aunque se resiste las condiciones son desfavorables y él es demasiado inocente como para ver las verdaderas intenciones de sus captoras.
Belnades y Belmont son el dúo más favorecido. Están atravesando un momento de paz y descanso hasta que llegan al pueblo de Lindenfeld donde las cosas comienzan a complicarse de maneras inesperadas. El misticismo no era algo ajeno a Castlevania pero en su historia se hace cada vez más presente. Es el fragmento narrativo más cargado y el que construye la estructura principal de toda este arco.
Cada narración sucede en lugares diferentes pero están en constante conversación. Hay un diálogo permanente que ocupa casi todo los episodios haciendo que sea la temporada más hablada. Esto puede parecer decepcionante pero hacia los últimos capítulos se nota que la charla no resuelve todo y a veces hay que recurrir a los puños. El cierre está cargado de acción y da una vuelta interesenta con respecto al inicio. Los valores cambian, se dan vuelta y dan otra visión sobre el mundo.

Cuarta: Legado
Todos los caminos van en un solo sentido, todas las rutas tienen una sola dirección y sus transeúntes un solo objetivo: revivir a Drácula. El deber del cazador de vampiros y la maga oradora es frenar a todo los que lo intenten. El problema es que nada parece detenerlos y todas sus energías se diluyen con el tiempo.
Las semanas van pasando y en cada una de ellas algún demente intenta hacer resurgir al señor de la noche. Lo que es peor, todos los hechos están conectados y deben descubrir quien es la mente macabra detrás.
Mientras tanto, Alucard se debate entre ayudar a los humanos o dejarlos a merced de los monstruos. Está decepcionado y vulnerable, lo que lo hace presa de las manipulaciones de los que supuestamente eran aliados.

Por el lado de forjadores las cosas se encaminan a una conclusión. Llega el momento de la confrontación pero ambos han cambiado. Ya no son aquellos que habitaban el castillo de Drácula. Isaac atraviesa una transformación que le hace abordar cada evento desde una perspectiva diferente. Su papel de destructor ha sido reemplazado por el de benefactor, solo dispuesto a eliminar las amenazas a los humanos de esta tierra.
Héctor acepta su destino en la corte de Carmilla pero no deja de planear su escape. Cumple las demandas pero observa cómo lentamente los conflictos entre las hermanas se hacen más graves y las distancias aumentan . Se repiten los hechos y las ambiciones desmedidas tienen consecuencias a su altura.
Hacia el final todo se ordena, el plan maestro se revela y la mente que lo organizó hace aparición. El giro es inesperado pero sacado directamente del guión de Castlevania: Curse of Darkness. Es una agradable sorpresa que después de abrirse tanto vuelvan para recuperar el final de ese juego.

Es la temporada más organizada pero también la más apurada, se nota que en el medio se decidió cancelarla por motivos de público conocimiento. Esto no la hace menos disfrutable pero hay ciertas desprolijidades que no pasan una mirada crítica. Las motivaciones están claras pero los cambios de varios personajes se sienten apresurados. Es evidente que necesitaban un par de capítulos más para expandir completamente las transformaciones que suceden.
Esto no arruina para nada el final, que cierra con uno de los momentos más espectaculares y emotivos de todos. Es una lástima saber que no habrá más pero al mismo tiempo la conclusión no deja cabos sueltos y es algo que sucede pocas veces. Ahora solo queda ver si esto impulsa a que Konami lance un nuevo título para aprovechar este éxito y la nueva oleada de fans que sumó el show. Mientras tanto habrá que esperar a los nuevos spin off ya anunciados en producción.
Si llegaste hasta acá y te gusta lo que hacemos en Press Over, medio independiente hecho en Argentina, siempre nos podés apoyar desde la plataforma de financiación Cafecito. Con un mínimo aporte nos ayudás no sólo con gastos corrientes, sino también con la alegría de saber que estás del otro lado.

