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Code Vein Code Vein

Analisis

Code Vein

Un Dark Souls con gráficos de anime y mapas complicadísimos.

Ani Albano

Publicado

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Si algo me enseñó la industria de los videojuegos es que quizás emocionarse y over-hypear un juego no es lo más conveniente. Entre fórmulas repetidas, siempre hay un juego que quiere romper el molde pero el primer paso en falso puede hacernos decepcionar aunque sea un poco. Y Code Vein me hizo sentir eso.

Bandai Namco, publisher y developer del juego, es también el orgulloso publisher de una de mis sagas favoritas: Dark Souls. Y ante el fin de la saga, como Miyazaki expresó luego del último DLC de Dark Souls III: The Ringed City, quisieron tirar una última carta, más innovadora y más accesible para todos los jugadores.

Para eso crearon Code Vein, un Action RPG + Hack and Slash que, por un lado, tiene un abanico enorme de posibilidades en un mundo complejo y, por otro, cae en una historia simple y un mapeado y mecánica de juego que a veces se vuelve un dolor de cabeza.

Aunque puedo decir que el juego está lleno de referencias y homenajes a la saga Souls, lo que más me llamó la atención es la aproximación tan grande a Bloodborne, título ya no publicado por Bandai Namco sino por Sony para PlayStation 4.

Al principio sólo parecen guiños, pero a medida que avanzamos los detalles se vuelven un poco menos detalle y más extracto casi calcado, con la excepción de que Code Vein tiene una historia explícita, contada mediante cinemáticas y diálogos con los NPC. Y en Bloodborne era una cuestión más oculta y exploratoria.

La historia puede encajar perfecto en un anime, que seguro vería con gusto. Nos ubicamos en un mundo caído en desgracia por una catástrofe natural desconocida. Y para luchar contra esto fueron creados los Revenant, humanos con características vampirescas a los que se les insertó un parásito (BOR) en el corazón para que puedan volver a la vida cada vez que son asesinados. Pero, en el camino, pierden parte de su memoria. Y la única forma de matarlos definitivamente es destruyendo su corazón. 

Los Revenant necesitan sangre humana para sobrevivir y corren el riesgo de que la sed los haga entrar en frenesí y convertirse en Lost, los enemigos del juego. Unas criaturas que perdieron todo rastro de humanidad posible.

Para variar, después de que la Reina de los Revenant entrara en frenesí y fuera asesinada, una niebla que aumenta esa sed se empezó a formar y esto obliga a los Revenant a usar máscaras para filtrar esto que es llamado Miasma. 

Nuestro personaje es, por supuesto, un elemento crucial en la historia, ya que participó en la operación Queenslayer, donde la Reina de los Revenant, ya en estado de frenesí, fue asesinada. Pero no tenemos recuerdo alguno de ello hasta casi la mitad del juego donde el clímax alcanza un pico y muchos elementos de índole spoiler son revelados. 

Eso sí, la historia tiene tres finales diferentes: bueno, malo y neutral. Los cuales están atados a nuestras acciones en puntos específicos de la trama.

El juego empieza bastante lento y en los primeros mapas nos pegamos unos cuantos sobresaltos por culpa de enemigos o mini bosses que salen de la nada o aparecen en emboscadas. Y, obviamente, poco a poco ese factor sorpresa se va perdiendo, cuando entendemos que tenemos que tomarnos el juego con calma. 

El sistema de leveleo y customización del personaje sí es algo interesante. Cada NPC posee un Blood Code distinto, sumando un total de 34. Y estos llegan a nosotros de dos maneras: con la voluntad de cada NPC de donarnos algo de su sangre o encontrando vestigios, una suerte de cristales, que contienen la memoria de otros personajes desparramados por los mapas.

Los Blood Codes tienen características de fuerza, destreza y magia, incluso algunos pueden llegar a ser híbridos. Podemos ir cambiándolos en el transcurso del juego, pero lo más recomendable es encontrar uno que nos convenza según cómo elijamos jugar y nos enfoquemos en levelear exclusivamente ese. Ya que cada uno tiene diferentes ataques o magias y algunos son compatibles con otros, por lo que la customización del personaje es muy amplia.

Además, los stats del personaje al levelear cambian acorde al Blood Code que tengamos equipado, es decir que no tenemos que subir stat por stat manualmente sino en conjunto.

Ahora bien, les cuento porqué Code Vein recae mucho en la mística Souls:

Además de que el juego no puede ser pausado, algunas zonas se nos hacen muy familiares. En especial una que parece una réplica retorcida de Anor Londo, un mapa crucial del Dark Souls original. También perdemos todo nuestro Hazeel elemento de leveleo. Hay invasiones e, incluso, algunos enemigos y bosses tienen características muy parecidas. Y encima pertenecen al mismo publisher. 

Code Vein

El problema es que por momentos la complejidad de los mapas lo vuelven tedioso. Y aunque esto se podría tomar como un punto positivo, los saltos, caídas, subidas de escaleras infinitas, nos pueden hacer caer en la desesperación.

Lo bueno es que todo eso lo podemos hacer acompañados por NPCs. Bastante recomendable para momentos complicados de la aventura.

Algo que me pareció hermoso es la forma en la que está construída la creación de personaje, compleja y con una inmensa variedad de opciones. Aunque si el resultado no nos termina de convencer, podemos cambiar esa apariencia dentro del juego mismo, en nuestra base de operaciones.

Y ahora, antes de terminar, pregunto: ¿cuán difícil es frenar el fanservice de las waifus pechugonas sumisas? Entiendo el porqué y el público al que apunta, pero no pude evitar sentirme un poco incómoda por ese detalle. El personaje de Io, nuestra especie de “firekeeper”, es importante para la trama pero la actitud y la presencia lo vuelven cliché. Sacar este factor no cambiaría nada, aunque para compensar tengamos a Mia, Louis y Yakumo. Nuestros otros compañeros.

Code Vein

En conclusión, Code Veintiene sus cosas criticables, como el hecho de que había mucho potencial que se va licuando a medida que avanzamos. ¿Podría haber sido mejor? Por supuesto, pero eso no significa que jugarlo sea una pérdida de tiempo. Además, la pincelada de anime le da un detalle muy vivo y, al menos, algo a lo que no estaba acostumbrada.

Es verdad, esperaba un juego con una dificultad mucho más alta y un poco más desafiante. Quizás sea eso lo que me haya terminado defraudando un poco, haber querido con todas mis fuerzas un Bloodborne versión anime nubló mi juicio. No volvería a jugarlo, pero eso no quita que haya sido divertido.

 

7 Puntos
Lo bueno
  • Ambientación
  • Banda Sonora
  • Gráficos
  • Creación de personajes
  • Lo malo
  • Repetitivo
  • Mapas entreverados
  • Poca inmersión
  • Desarrollador: Bandai Namco
    Lanzamiento: 27 de septiembre de 2019
    Plataformas: PS4 – Xbox One – PC
    ¿En Español?: Si
    Fuente: Bandai Namco Latam

    Escribe y habla sobre videojuegos desde hace 7 años, pero los juega desde su más tierna infancia. En sus ratos libres se disfraza de personajes de Star Wars e intenta ganar partidas de Magic. Cuando le sobra tiempo, trabaja en sistemas y pretende ser una adulta proactiva.

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