Pocos logran en mí lo que Disco Elysium: The Final Cut. Éste es un videojuego profundamente emocional cuya narrativa y personajes me hacen llorar una y otra, y otra vez. Quizá mi vocación era ganarme un peso por cada vez que me hace quebrar en llanto.
Ya se han escrito en Pressover notas sobre este legendario título. Mi colega, Jimena Verónica redactó un análisis exhaustivo, con una linea fuertemente filosófica y tomando conceptos de diversos académicos de dicha profesión; mientras que Luciano Salerno eligió encarar el entretejido de su pensamiento incesante. Yo, por mi lado, tomé los conceptos de la política y la diversidad y los apliqué a Disco Elysium, leyendo las críticas entre líneas hacia el comunismo y la heteronorma.

En esta nota, me propongo a hablar de su última edición: The Final Cut. Haremos varios paralelismos de cómo Revachol, La Palidez, la Revolución y otros conceptos que toca la narrativa son grandes metáforas de la sociedad. Nos encontramos en el barrio más pobre y abandonado de la ex-ciudad capital del mundo, Revachol. En las calles predomina la droga y el alcoholismo, del cual nuestro protagonista es (o fue) fiel consumidor. Hacia el Este, la toma de un puerto es el epicentro de una tensión política entre un sindicato corrupto y una multinacional de sangre fría.
Nuevo Voice Acting
El corte final de esta producción estonia es una enorme excusa para volver a repetir lo que siempre digo: Jueguen Disco Elysium. Juéguenlo sin spoilers, sin saber nada, juéguenlo por el amor de Dios.
La excusa más grande para volver a agarrar esta maravilla de la industria cultural lúdica es que ahora cuenta con actuación de voz (casi) completa. Cada actor desempeñó su papel con enorme pasión, algunes cambiaron los matices de los personajes que interpretan, pero lo que más destaca es la voz de la consciencia de nuestro protagonista, una especie de narrador que representa diferentes facetas de nuestra mente. Lenval Brown le dio alrededor de 200.000 palabras encarnando a las 24 «personalidades» de cada estadística. Un logro poco visto, en especial en un juego de rol.

Nuevas misiones políticas
Por otra parte, el juego añade misiones especiales para cada una de las visiones políticas que el protagonista puede decidir interpretar: Comunismo, Liberalismo, Progresismo y Fascismo. Cada una de estas representa un cierre conclusivo y una moraleja con respecto a las tendencias políticas que le jugadore puede elegir.
Personalmente y oh que sorpresa, volví a elegir la ruta comunista porque no podía perderme la misión adicional. Hablando de esta misión, libre de spoilers, se puede decir que es una crítica jocosa con respecto lo abstracta y paradójica se puede volver una ideología. Puede ser el comunismo el tema central de la misión, pero se refleja en la ciencia política en general.
Especialmente en la ruta comunista se deja en evidencia que para organizarse hay que dejar de lado el elitismo exageradamente académico. Puedo hablar de esto desde un lado personal: siempre que intenté organizarme en el nicho político, la barrera que me separaba de varies de mis compas era el academicismo. Luego caí en el academicismo para irónicamente dármela contra la pared. Me di cuenta de que no estaba conectando con la persona que tenía al lado.
La condición humana
Ahora que ya sabemos qué es lo nuevo en Disco Elysium: The Final Cut, me gustaría que hablemos de redactora a lectore con respecto a los mensajes que nos deja.
En primer lugar podemos encontrarnos con una narrativa profundamente humana, en donde todos los personajes son interactuables, y en su mayoría tendremos diálogos extensos repetidas veces. Cada uno de ellos tiene algo para decir de nuestra condición como seres humanos, incluso aquelles que son nefastes, o quienes no dicen mas de tres líneas.
La habilidad con la que están escritos nos hace entenderlos desde la empatía y la comprensión. Tanto en sus errores y virtudes intentan demostrarnos la visión general de nuestra esencia. Cada une de nosotres esta haciendo lo que puede con lo que tiene, estamos remándola en dulce de leche.
Esto no es la excepción con la historia de trasfondo de nuestro protagonista: Las tendencias autodestructivas, la autocompasión, la búsqueda del por qué, el vacío existencial, el amor, la muerte, pero principalmente la fuerza de voluntad para seguir adelante.

Disco Elysium: The Final Cut, en esencia, es una obra que nos revuelve la forma en la que somos, la cuestiona fuertemente, se regocija en los errores que tiende a cometer el ser humano y nos da lecciones respecto a sanar las heridas del pasado.
La distopía del tercer mundo
Estonia es el lugar de origen del escritor y diseñador principal, Robert Kurvitz. Este país, previamente parte de la Unión Soviética, es metaforizado una y otra vez en el mundo de Disco Elysium: The Final Cut. Pero no es solo una metáfora de Estonia, sino de los países que quedaron tachados de «tercermundistas».
Argentina es probablemente el único hoy en día en el que me gustaría procesar mi transición como mujer trans. Esto, de igual manera, no quita la realidad de las problemáticas que el país está atravesando. Aún más, son muchos los «tercermundistas» que atraviesan conflictos similares. Lo que noto con la construcción del mundo de Revachol es ese paralelismo absoluto con los menos beneficiados del mundo, luego del final de la guerra fría.

La tensión política constante, por un lado, nos separa de la persona de al lado. ¿Qué tanta apertura tengo al hablar de ser de tal postura política fuera de mis círculos personales? La diferencia de cómo cada une haría del mundo su lugar mejor nos distancia cada vez más. En Disco Elysium, nos damos cuenta de lo importante que es conectar con personas de diferentes visiones y empatizar. Esto obviamente tiene un límite, pero no puedo evitar pensar que las conversaciones más enriquecedoras las atravesé con personas donde primaba la discrepancia.
La pobreza y las limitaciones de crecimiento también son evidentes en Revachol. Sumida económicamente a las empresas multinacionales y dominada por una coalición claramente poderosa, nos damos cuenta que pocas chances hay para que crezca. Esto genera un choque en todas las ideologías que habitan este mundo ficticio. Todes quieren construir un mundo mejor, pero a su manera y beneficio.
La esperanza
La estética decadente del mundo que habitamos en Disco Elysium es un reflejo de lo que estamos habitando acá, en la Tierra. La política, la guerra, la policía, el racismo, las luchas de géneros, el desempleo, la pobreza, las drogas… Todo apunta a que vamos a terminar mal, y lo mismo sucede en Revachol.

No obstante, una constante fuerza nos lleva hacia adelante, hay algo, alguien, quizá sea diferente para vos, queride lectore, pero algo está haciendo que avancemos, que sigamos adelante. Esa anónima y colectiva fuerza de voluntad es lo que nos hace alzar la voz. A nuestro detective amnésico, a Kim Kitsuragi, a la gente de Martinaise le sucede lo mismo.
Si, es evidente que las condiciones materiales y la tensión son muy poco beneficiosas, pero evidentemente este juego, la forma en que esta escrito… ¡EL FINAL! Todo nos muestra que dentro de la decadencia, el derrotismo, las recaídas, podemos construir las cosas mejor.
Disco Elysium no es solo un videojuego, no es solo una obra maestra literaria, es un reflejo de lo que nos sucede, nuestras faltas y nuestras glorias. Es Estonia, pero también es Argentina. El detective amnésico soy yo, sos vos, somos todes. Disco Elysium, en definitiva, es tratar de estar mejor.
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Disco Elysium me cambió para siempre y destronó a todos los juego que alguna vez tuve como favorito. Gracias por compartir el amor por este juego. Gracias de verdad.
Hola Ezequiel! Disculpa la tardanza. Concuerdo, me está pasando que no hay juego que me entretenga tanto como Disco Elysium. Agradezco muchisimo tu mensaje, a por mas juegos así de distintos!