Por esas cosas del destino, me tocó analizar una de las propuestas más originales de la industria nacional reciente. Un soulslike con estética retro pixel art nacido de la mente de Nicolás Ghigo, un desarrollador independiente que firma bajo el nombre de Falling From Mountain y que este 5 de noviembre estrenó The Bar Souls.
Una aventura donde no encarnaremos al héroe tradicional, sino a su barra de vida armada con una espada, un hacha o una katana.
Pero es imposible hablar de The Bar Souls sin mencionar su proceso de desarrollo. Ghigo vive en Villa Pehuenia, provincia de Neuquén, un entorno de montañas y paisajes majestuosos que sirvieron de inspiración para la ambientación del juego. Una conexión que se traduce en una sinergia casi perfecta entre lo visual y lo emocional.
Con un apartado gráfico minimalista, una paleta de colores pastel y escenarios de ruinas antiguas, este nuevo videojuego argentino transmite soledad, misterio y calma. Con una banda sonora ambiental que refuerza esa sensación melancólica y etérea, recordando a los valles andinos que inspiraron su creación.
Pero cuando llega el combate, la atmósfera cambia por completo: el heavy metal toma el control y la adrenalina sube con cada enfrentamiento contra los jefes.

En The Bar Souls, morir no es el fin, sino una parte fundamental del proceso. Cada caída se convierte en una lección, una nueva oportunidad para observar patrones, mejorar reflejos y ajustar estrategias. Tras cada derrota, se nos recompensa con una nueva arma o estilo de combate, lo que nos obliga a adaptarnos constantemente.
Todo con un diseño que combina el boss rush con vista cenital, exigiendo precisión, paciencia y reflejos rápidos. La dificultad se construye sobre el clásico ciclo de muerte y renacimiento: morir, aprender y volver más fuertes.

Y aunque el trazado principal es lineal, la exploración es recompensada. Algunos pasadizos secretos y puzzles opcionales amplían el contexto del mundo y dejan entrever una historia sutil y críptica, pero presente para quienes sepan mirar con atención.
The Bar Souls está pensado para jugarse con joystick, ofreciendo controles simples pero precisos. Atacar y usar el dash en el momento justo se vuelve esencial, especialmente cuando los jefes cambian de patrón y el combate roza lo bullet hell.
Superar esos desafíos genera una sensación difícil de describir: un paso de la frustración a la euforia en segundos. Básicamente, la recompensa emocional que define al género soulslike.

Conclusión
Dentro de un género tan saturado, The Bar Souls logra destacar gracias a su originalidad y minimalismo. Con controles accesibles, un estilo visual elegante y un enfoque fresco en su propuesta, el título de Falling From Mountain demuestra que todavía hay nuevas formas de explorar este tipo de experiencias.
Una obra pequeña, pero con una identidad propia. Una gran puerta de entrada al soulslike 2D con vista cenital, y una muestra más del talento y la creatividad que sigue emergiendo desde la industria argentina.
The Bar Souls está disponible en PC a través de Steam desde el 5 de noviembre.

