A mediados del año 2013 mi PlayStation 3 cantaba las hurras. Víctima del recalentamiento, se apagaba sin aviso hasta que en un momento directamente dejó de prender. La frustración era total: los service no podían hacer nada al respecto por un costo prudencial y mis intentos de desarmado para aplicar pasta térmica eran más un placebo que otra cosa. Y entonces me perdí el lanzamiento de The Last of Us. Aquel juego que prometía ser el ejemplo definitivo de su generación, tanto en calidad como en explotación laboral.

Yo lo pude jugar más tirando para fines de 2013 y recuerdo que me había gustado bastante, pero nada que automáticamente me llevara a reconfigurar mi listado de esenciales. Con el anuncio de The Last of Us Part I tuve sensaciones encontradas y bastantes interrogantes: ¿hay ganas de rejugarlo? ¿necesita un remake? ¿QUE CUANTO SALE? En el artículo a continuación espero evacuarlas, dando un buen panorama al curiosx e interesadx.
El último de los remakes
La existencia de The Last of Us Part I es un caso cuanto menos raro desde el lado artístico. Cuando unx piensa en en el proceso de remake para un juego, automáticamente se vienen a la cabeza títulos de la sexta generación (PlayStation 2, XBOX) para atrás. Para todo lo demás, existe Mastercard el remaster, como bien cuenta Dami acá. The Last of Us cae en este segundo copón teniendo un remaster muy monono para PlayStation 4 que, si me apuran, se ve y se juega mejor que el 90% de los fichines disponibles en la consola «Sonyer» de octava generación.

Quizás The Last of Us Part I repita este fenómeno. Su apartado visual basado en el engine actual de Naughty Dog hace que sea vea como una extensión de The Last of Us Part II, pero con esteroides. Utilizando la resolución dinámica logra una fidelidad gráfica impactante, con modelos de personajes reconstruidos de cero mucho más expresivos y entornos fotorrealistas gracias a las texturas mejoradas y la magia del ray tracing, todo sin perder un frame de los 60 por segundo que promete y entrega.
Respecto al gameplay, hay cambios, pero no me resultaron tan significativos como los visuales. Sí, incorpora el DualSense en el juego de armas, pero más allá del gimmick de los gatillos con resistencia (utilizado hasta ahí), no hace a la diferencia de la experiencia general. Existen remakes para PlayStation 5 que han hecho mejor uso de las prestaciones del maravilloso control (Death Stranding, por ejemplo).

Vamos a hablar de dinero
Al momento de escribir esta reseña pensé en temas a abordar. El desarrollo de la historia y el gameplay de The Last of Us es bastante bien conocido, con lo cual el foco tenía que estar dividido en dos: el aspecto visual/sensorial (ya cubierto) por un lado, y la cuestión monetaria por el otro. Sí, The Last of Us Part I, una remake de un juego con menos de 10 años de existencia, cuesta u$s70. Y eso, a mi entender, es un montón.
La cuestión es sencilla: no podés cobrar el mismo precio una remake y Horizon Forbidden West, un título que cumplió su ciclo de vida de desarrollo desde cero. Para The Last of Us Part I no se grabaron escenas nuevas, no hubo que llamar a Troy Baker para filmar, no hay un game design a replantear, ni una historia que escribir. ¿Hay un laburo para pasarlo al motor nuevo? Claro que sí. Y por eso es que debería cobrarse una suma adecuada. Setenta dólares no lo es, por más que incluya Left Behind y ni aunque tuviera el glorioso multiplayer del juego original (no lo tiene).

Si tenemos en cuenta que el remaster de The Last of Us para PlayStation 4 sale u$s20 y que en otros casos (Death Stranding, Ghost of Tsushima) hubo opción de upgrade, el precio de u$s70 parece un despropósito. Lo es. Lamentablemente PlayStation no es ajeno a estos guadañazos financieros y va a seguir haciéndolos siempre y cuando desde nuestro lado como consumidores bajemos la cabeza y escribamos los 16 dígitos de la tarjeta de crédito en cuanta pantalla de checkout se nos presente.
Cuanto mas lo pienso mas me convenzo que «el camino» acá era sumar a The Last of Us Part I al catálogo de PlayStation Plus Extra el día de su salida. De esta forma no sólo se refuerza la idea de que Sony sale a competirle en alguna capacidad a Microsoft en el campo de las suscripciones, sino que también tendrías mucha mas gente reviviendo las crueles aventuras de Joel y Ellie, mientras amarrocan una cantidad generosa de suscriptores nuevos que probablemente mantengan el servicio. Porque es bueno, pero le falta un golpe como este que propongo.

Okay
Y así como (spoilers) Ellie decide aceptar la mentira de Joel al final de este primer viaje, yo acepto este remake. No lo compro, pero es más que aceptable como producto. Definitivamente una adquisición para aquellxs que NUNCA jugaron al original, completamente prescindible si ya lo jugaron en cualquiera de sus sabores anteriores. Esperen a que lo den con algún tier de Plus.
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