Hay juegos que te hablan antes por la metáfora que por la mecánica, o bien hacen una gran trabajo con ambas cosas. Constance es uno de esos. Detrás de su estética cute y su aire metroidvania, esconde una sensación que muchos conocemos: la ansiedad y la frustración. Con mucha impronta de Hollow Knight y Celeste, Constance llega con una ternura muy definida y sin nada que envidiar a los juegos del género. Géneros que no suelen ser de mi primera elección, pero de ansiedad y frustración puedo hablar mucho.
Constance, el nuevo juego de btf Games, nos cuenta la historia de una artista que atraviesa un agotamiento laboral y mental que deriva en un estado de ansiedad generalizada. Esto la enfrenta a algo con lo que muchísimas personas podemos sentirnos reflejadas: la salud mental y el peso de sostener todo cuando ya no queda energía. Básicamente mis últimas tres semanas (o el año entero).
Si bien tiene toda la impronta es la de un metroidvania, tiene una fuerte presencia plataformera y, por algunos momentos, alterna entre un mundo fantástico y el mundo real de una manera muy particular.

Lo primero que destaca en Constance es su arte 2D dibujado a mano. La idea de que su protagonista sea una artista dentro del juego es completamente coherente con la hermosura visual de toda la obra, desde la presentación del personaje principal hasta la construcción de un mundo fantástico que, por momentos, me recuerda mucho a Hollow Knight en su trabajo de fondos y en el universo que propone. Se nota que hay muchísimo amor puesto en que el juego se vea y se sienta hermoso, y fue una de las razones que me llevó a jugarlo.
Esta belleza visual de la que hablo alimenta también la metáfora central del juego, porque Constance es una obra de arte completa. Y dentro de esa obra se integran mecánicas vinculadas al oficio de nuestra protagonista, que es artista, y a todo lo que ella sabe hacer. Esto provoca que nuestra arma o herramienta principal, así como toda su rama de habilidades, estén directamente conectadas con la sensación que la pintura nos proporciona: desde un dash que nos transforma en pintura para evadir, hasta pinceles que nos asisten en situaciones específicas, conocidos como “técnicas de pincel”.

Además, el videojuego de btf Games trabaja el simbolismo del equilibrio a través de la mecánica. Y usar estas técnicas de pincel te gastan una especie de barra de pintura que al acabarse te consume vida. Por lo que la importancia de administrar bien tus recursos para no agotarse es vital para que no te termine consumiendo a vos.
Creo que muchos nos podemos ver reflejados en esto. Metafora de pintura y energia: cuando pintás de más, cuando insistís donde no queda nada, cuando seguís adelante hasta vaciarte. Y te quedás sin energía.
De la mano de esta idea, Constance también propone momentos de descanso: pausas para frenar, recuperar vida, reorganizar recursos y recién ahí continuar. Otra mecánica interesante son las inspiraciones, pequeños puntos repartidos por el mundo que le dan un toque más personal a la experiencia y que pueden potenciarse en obras de arte cada vez más complejas a medida que avanza.
We don’t have $1 million for a Game Awards Trailer but still wanted to let you know:
Constance is out on Steam now!!💜 https://t.co/yXgRBOjbUs pic.twitter.com/JpWCqBTXlk
— Constance – OUT NOW!💜 (@ConstanceGame) December 16, 2025
Para personas como yo, que nos cuesta manejar un poco la frustración de morir una y otra vez cuando la cosa se pone complicada, Constance ofrece dos alternativas al morir: una es la de poder continuar desde esa instancia pero aumentando el desafío, fortaleciendo a los enemigos. Y la otra es la de regresar desde el último punto de descanso con la posibilidad de explorar otros caminos.
Y acá hago un apartado para algo que no me convenció, que es la interfaz del mapa. Un poco complicada de entender y que sinceramente me costó usar bastante. Lo bueno es que el juego ofrece una mecánica de sacar fotos para guardar puntos clave dentro del mapa, pero su visualización en general es complicada de aplicar.
A lo largo del juego, hay momentos en los que volvemos al mundo real de Constance, de Coni. La vemos enfrentarse a su día a día, a sus preocupaciones, a todo eso que la desborda. Estos fragmentos funcionan como pequeñas pausas dentro del plataformeo. Cortan el ritmo, te permiten respirar y te invitan a seguir la historia desde mecánicas mucho más simples, casi de point and click, pensadas para que puedas apreciar la narrativa haciendo una pausa también en la experiencia principal del juego y conectar con la narrativa, no solo desde la metáfora, sino desde lo literal también.

Y acá necesito hacer una aclaración importante: si sos de esos jugadores que buscan pura jugabilidad, precisión quirúrgica y un nivel de exigencia al estilo Hollow Knight, Silksong o Celeste, probablemente Constance te guste, pero no te parezca tan difícil.
Porque tiene momentos desafiantes, sí, pero no es realmente su único objetivo. El combate con enemigos y bosses puedo decir que se siente muy bien en cada golpe y cada movimiento, y a mí particularmente sí me resultaron muy difíciles, pero no suelo jugar este tipo de títulos y tengo una tolerancia a la frustración bastante limitada.
Más o menos difícil, considero que está a la altura de cualquiera de los juegos con los que se lo compara. Sobre todo cuando hablamos de una construcción integral donde cada movimiento y cada efecto se sienten muy bien.
A mi parecer, Constance tiene el desafío justo para quienes aman el género, pero también una belleza visual enorme y un trasfondo emocional muy honesto. Los saltos entre el mundo imaginario y el mundo real están muy bien integrados, y terminan construyendo una experiencia más completa. No es solo un metroidvania: es un juego que te habla mientras jugás y que te interpela si estás en ese agotamiento interminable.

En lo que concierne a la duración puede ser un juego que te lleve de seis a doce horas, más o menos. Puede que a mi un poco más, pero no voy a dar esa información.
El mensaje de Constance llega en un momento justo, y su lanzamiento, en la última semana de noviembre, pareciera muy bien pensado. Incluso para mí, que necesitaba escribir sobre mi partida y luché constantemente con esa mezcla rara entre seguir adelante y admitir lo que me cuesta poder con todo y lo que el fin de año demanda.
Y ahí es donde encuentro su valor: en una aventura que también funciona como un espejo, un recordatorio de que, si se te acaba la energía, quizás lo importante no sea seguir insistiendo, sino saber cuándo parar, cuándo avanzar, cuándo pedir una mano y encontrar el ritmo posible cuando todo alrededor pide más de lo que podés dar.
Constance está disponible en Steam desde el 24 de noviembre.

