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domingo, abril 11, 2021

El DLC definitivo de Immortals Fenyx Rising: A New God

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Raissa Jerez
Raissa Jerez

Redactora

Comunicadora audiovisual. Formada en la vieja escuela del Super Nintendo y Mario Bros. Pasó sus mejores años entrenándose como maestra Pokémon y niña Digielegida. Pasa sus días hablando de la comida de su país, de Nintendo Switch y de libros que nadie lee. A veces hace de youtuber en ‘Rai Reviews’ y colabora con textos para @GitGudOK.

Hace casi un mes y sin previo aviso salió A New God, el primer contenido descargable de un gran juego que desgraciadamente pasó desapercibido. En caso de que no hayan leído mi análisis de Immortals Fenyx Rising, se los dejo acá para que le den una revisada antes. 

En caso de que no lo quieran leer, les cuento que el juego es un mundo abierto, centrado en la mitología griega y es el balance perfecto entre Zelda Breath of the Wild y las últimas entregas de Assassin ‘s Creed. En Immortals nos ponemos en la piel de Fenyx, une joven que tiene que salvar a la Isla Dorada de la ira de Tifón, pero para conseguirlo primero debe rescatar a cuatro icónicos dioses. Es una aventura plagada de cosas por hacer, mucha data interesantísima pero cargada de humor y sin dudarlo la sorpresa del 2020. 

En fin, por cuestiones de la vida, del estreno de Press Over TV en Twitch, del lanzamiento de Little Nightmares II y de muchas cosas más, no me pude sentar a contarles qué es lo que hay dentro de estas más de 13 horas de contenido extra y si vale o no la pena adentrarse en esta nueva aventura. 

Immortals Fenyx Rising

Para empezar, el DLC no nos obliga a terminar el juego central para poder acceder a él, pero es altamente recomendable hacerlo, si no se cruzarán con una infinidad de spoilers y esa no es la gracia. Así que una vez que terminen de salvar a los cuatro dioses, derrotar a Tifón, desbloquear todo el árbol de habilidades y subir el nivel de las armas, dense un salto por A New God.

A los pocos minutos de arrancar, Hermes nos saca de la Isla Dorada en donde vivimos interminables aventuras y nos lleva directamente al Olimpo. Antes de poder ingresar debemos superar un circuito que sirve como un vistazo a lo que veremos más adelante. Y de paso funciona como un mini tutorial/refrescador de memoria para quienes dejaron pasar un tiempo entre el juego y el DLC. 

Si bien hemos sido despojados de todas nuestras pociones, armaduras, cascos y armas – ¡qué dolor por favor, con lo que me costó conseguirlas! – aún mantenemos nuestro árbol de habilidades intacto y los niveles del equipamiento. Además de los distintos estilos de alas y las monturas que fuimos capturando. Todo esto nos servirá para lo que se viene, no lo duden.

Immortals Fenyx Rising

Una vez dentro del Olimpo, tenemos una conversación con papi Zeus para tomar nuestro lugar en el panteón luego de un sinfín de heroicas tareas cumplidas. La sorpresa llega cuando nos dicen que aún no somos merecedores del título de Dios y que debemos superar una nueva lista de tareas y desafíos para poder sentarnos en la mesa grande con nuestros “hermanos”. ¡Malvado sinvergüenza! ¿Cómo se atreve?

Es así como nos vemos envueltos nuevamente en la misión de conseguir una bendición más de cada uno de los dioses rescatados previamente: Afrodita, Atenea, Ares y Hefesto. Para ganar cada una de ellas tenemos que pasar por tres arduas pruebas – conocidas como los circuitos estilo puzle de las bóvedas de Tártaros, que tanto nos fascinaron anteriormente – y tres grandes pruebas que nos evaluarán de la forma más exigente en todas nuestras habilidades adquiridas hasta el momento para ver si realmente somos dignos de recibir la recompensa. 

En un mapa totalmente nuevo, podemos optar por empezar por el dios que nos plazca. Yo arranqué por Atena, pues hermosa y soberbia guerrera. Al mismo tiempo el intenso de Hermes nos pide ayuda encontrando diversas reliquias que ha escondido en los rincones del Olimpo, así que mantengan los ojos bien abiertos mientras se desplazan por el lugar para encontrar los preciados cofres.

Desde el minuto uno hay dos cosas que extraño inmensamente en este DLC: La libertad de explorar y la sorpresa de descubrir cosas. Si bien sigue siendo un mundo abierto, estamos dentro del Olimpo, un espacio que no esconde muchos secretos, no tiene animales ni criaturas mitológicas sueltas para pelear cuerpo a cuerpo cuando nos dé la gana y no ofrece mayores atracciones que los desafíos de los dioses. 

Es un DLC muy “teórico”, por decirlo de cierta forma, ya que todo su atractivo recae en las bóvedas y sus pruebas, cómo se resuelven los acertijos y en la manera más óptima de mezclar habilidades. Más que revolear la espada para clavársela a alguien, nos la vamos a pasar pensando en qué cosas mover para qué lado y cómo hacer que algo se active para poder llegar a otro lado.

Estos nuevos puzles a nivel dificultad están muchos escalones por arriba de los anteriores. Cuando entras a cualquiera de ellos, te puedes demorar mínimo 20 minutos para encontrar la solución. Son más largos, más complejos y ya no se trata tanto de resolver una tarea tras otra en orden, sino de combinarlas todas para poder desbloquear algo y así ganar. 

Tiros con arco, mover bloques, encender interruptores, bloques magnéticos, centrales eléctricas, la influencia del viento y los teletransportadores son sólo algunos de los recursos a tomar en cuenta. Todo esto podría sonar tedioso o aburrido, pero la verdad es que está todo tan bien armado e interconectado que termina siendo un reto maravilloso, sobre todo por la satisfacción que te queda al encontrar la solución. 

Dentro de la parte más “banal” o de relleno que tiene el juego, contamos con algunas cosas nuevas que nos dan un pequeño aire fresco entre tanto intelectualismo. A lo largo de la aventura encontramos nuevas armas, armaduras, cascos, alas, habilidades ganadas, poderes especiales, enemigos gigantescos, elementos con los cuales interactuar y más. 

La historia es bastante concisa, conseguir las cuatro bendiciones nuevas para superar una mega prueba final y convertirnos en un dios/una diosa. Es verdaderamente mínima si la comparamos con el juego completo, pero es lógico, esto es tan sólo contenido “extra”. Aún así existe un pequeño desarrollo de personajes, interacciones entretenidas, chistes, más datos nuevos sobre las relaciones interpersonales de todos los personajes y mucho pero mucho buen humor. Eso sí, se extraña mucho la narración a doble voz entre Zeus y Perseo.

Es realmente admirable lo que consiguieron en este DLC, el nivel de entretenimiento y enganche es altísimo y me hace preguntarme, ¿los dos que siguen serán igual de buenos o terminaré decepcionada? Espero que Ubisoft Quebec siga trabajando con tanto amor en este juego que posiblemente se convierta en una franquicia. Para quienes disfrutaron del juego completo, las 13 horas que ofrece A New God pasarán volando. Créanme, a los pocos días del lanzamiento ya estaba como loca buscando la confirmación de la fecha del DLC #2. 

Nota importante: Los DLC no se venden por separado en Nintendo Switch, los tres están incluídos en el Season Pass que tiene un costo de $2,499 ($3,574 luego de impuestos) y se puede encontrar en la Store Argentina. Según rumores el segundo contenido descargable, Myths of the Eastern Realm, lo tendremos disponible entre la última semana de febrero e inicios de marzo y nos llevará por la mitología asiática, con un nuevo protagonista, nuevas criaturas, dioses e incluso un nuevo estilo de pelea.

El tercero, The Lost Gods, será lanzado supuestamente en algún momento de abril y nos traerá a Ash como el nuevo protagonista, con un estilo brawler, vista isométrica y un sistema de progresión y estructura distinto. Una bomba de emoción.


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