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Gibbous Gibbous

Analisis

Gibbous: Entre LucasArts y Lovecraft

Un point and click tan perfecto que se vuelve demencial.

Jimena Veronica

Publicado

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Iniciado como un Kickstarter el 30 de Marzo de 2016, lanzado en PC el 7 de Agosto de 2019 y ayer 28 de octubre de 2020 llegando a Nintendo Switch, Gibbous aparece en escena con una propuesta que a simple vista puede no parecer interesante: “Sectarios locos. Cthulhu. Una gata parlante. Juega con tres protagonistas y explora el exuberante y renderizado mundo Lovecraftiano. Una comedia de horror cósmico hecha en Transylvania!”.

Esta era la premisa que planteaba un pequeño estudio llamado Stuck in Attick, conformado por tres personas y algunos gatos. Son tan pero tan chiquitos que ni siquiera hablan de ellos en la página oficial del juego, y la poca información que pude obtener fue mirando documentales home made hechos por ellos mismos, más su página de Steam.

Por lo que casi que no hace falta aclarar que Gibbous es su primer lanzamiento, y la verdad que para ser el primerizo es demasiado bueno.

Gibbous

El revival de las aventuras gráficas

Creo que ustedes ya deben estar hasta la coronilla de mis análisis de aventuras gráficas… Sin embargo, mi reputación me precede y nuevamente vuelvo a hablar de ellas, aunque en un ámbito más moderno.

¿Qué está pasando que algunos estudios parecen querer revivirlas? Porque, como dijimos en mis anteriores artículos del tema, después de mediados de los 90 este género estaba muriendo por varios motivos: el nuevo reinado del 3D que dejaba atrás la gracia del point and click por experiencias más visualmente dinámicas. Pero también la popularización de Internet, que provocó que para la gente más ansiosa fuera difícil que se aguantara un tiempo sin googlear guías y respuestas para los puzzles, el gran desafío de cualquier aventura gráfica.

Lo cierto es que tanto Stuck in Attick como muchas otras empresas de desarrollo saben que hay algo nuevo: el amor por el estilo retro. Por eso el revival (y que alegría) de las aventuras gráficas. Eso no quita que todavía sea posible arruinarse lo lindo de un juego buscando las soluciones en línea… pero si algo te atrajo a este artículo es porque estás a la altura de la propuesta. 

¿De qué va?

En líneas generales y técnicas, Gibbous es una Aventura Gráfica bien oldstyle que utiliza la bibliografía Lovecraftiana como eje. Aunque no la conozcas, mínimamente habrás escuchado hablar de ese llamado Cthulhu, acompañado de imágenes de monstruosos krakens.

Gibbous

Además, el juego incorpora animaciones bien al estilo Disney de la vieja época, un detalle que lo hace quedar bellísimo sin estar fuera de lugar para la época, sumado a la tonelada de chistes y referencias al universo de LucasArts. Este mix imbatible, acompañado por un guión de primera calidad y una pequeña ¿Innovación? de permitirnos alternar entre varios personajes, o que algunos de ellos puedan recorrer las mismas pantallas obteniendo distintos resultados, le dan otro color a la historia.

Básicamente, encarnamos a dos personajes. Por un lado el excéntrico y melancólico detective privado Don. R. Ketype (lean el nombre en voz alta, por favor); obsesionado por cumplir con el pedido de su empleador: descubrir la ubicación del Necronomicón y su vínculo con una extraña secta.

Y por otro lado tenemos al joven e inexperto bibliotecario Buzz Kerwan, quien por azar (o quizá no) se convierte en el portador del mismísimo Necronomicón y, por no conocer su uso, termina provocando que su gatita hable, algo que a ella no le gusta nada. Motivado por la sorpresiva desaparición de Don y el enojo de su gata exigiéndole que la vuelva a la normalidad, Buzz se embarca en una extraña búsqueda para encontrar a Don y averiguar cómo recuperar el estado normal de su mascota.

También podremos usar parcialmente a Kitteh, la gatita de Buzz, para realizar algunas acciones. Aunque como todo felino, hace lo que quiere cuando quiere (NdE: incluso si son presidentes).

Como Aventura Gráfica

La verdadera esencia de este género es, sin dudas, la resolución de puzzles. Y en este sentido el juego no me dejó de sorprender. Me quedé trabada muchísimas veces, pero nunca al punto de la frustración, porque con el tiempo descubrí que todo se resuelve prestando muchísima atención. Pero no hablo de atención complicada, de acumular objetos raros y combinarlos hasta el hartazgo, sino realmente escuchar a los personajes y leer a conciencia las observaciones de sus personajes.

Todo se puede deducir, desde lo más difícil a los más complicado. Ningún puzzle es una locura ilógica que consta de complicadas combinaciones de objetos en el inventario, ni tampoco nos obligan a tener que ir de una punta a la otra del mapa infinitas veces. El ingenio alcanza y casi nunca quedan ítems sin utilizar, los acertijos están pensados lo suficientemente bien como para que generen mucho placer a la hora de resolverlos.

De todos modos, las mecánicas tienen algunos niveles de complejidad que lo vuelven todavía más divertido. Por ciertas cuestiones, Don se hace con una especie de “poder” que le permite acceder a la memoria de algunos objetos… algo que arranca como una joda buenísima cuando hacemos el recorrido por sus muebles mientras escuchamos las viejas conversaciones de los tipos que le hicieron la mudanza, hasta información super útil que nos puede dar ventaja a la hora de convencer a un personaje con información que solamente él sabe.

Sin embargo, lo que realmente conquistó mi corazón fue una lucha de rap que tuve que tener con la mismísima reencarnación del conde Drácula, alias Vlad Tepes. Más moderno, amante de los enfrentamientos verbales. Así es como cada vez que creés que lo viste todo, el juego vuelve a sorprenderte con algo increíblemente divertido.

Como narrativa

Este, creo yo, realmente es el plato fuerte del juego y lo más entretenido en todo momento. No existe ni un sólo personaje que no tenga razón de ser en la historia, todos están inteligentemente colocados y construídos con precisión. Sus personalidades se complementan perfectamente, y las actuaciones de voz son realmente impresionantes.

Pero, además, todo Gibbous en sí mismo es una oda maravillosa a la escritura, un homenaje a la narrativa de las viejas aventuras gráficas, a Lovecraft y al amor de todos los autores por su obra.

El juego está constantemente subrayando su verdadero significado y la importancia de éste con sus metáforas narrativas y nunca lo terminamos de ver, hasta que cuando lo hacemos (y no les cuento pues spoilers) es tremendamente satisfactorio comprender el por qué de todo… no quedan cabos sueltos.

Como si esto fuera poco, el humor negro, los chistes combinados con ligeras situaciones paródicas que rayan el absurdo, pero que en muchos instantes hacen un salto directo al suspenso y al terror, están deliciosamente contados. Por lo que leer absolutamente todas las conversaciones de esta aventura es sorpresivamente entretenido.

Gibbous no sólo homenajea a otros juegos, se homenajea a sí mismo durante el transcurso de los hechos. Para dar un ejemplo, en un momento tenemos que hacer un trabajo budú para separar a una pareja, enamorando a una de sus integrantes con un modelo. Días después, en otra parte de la aventura, nos cruzaremos a ese modelo de luna de miel en una isla apestosa y de mala vida. Este tipo de cuestiones me remiten muchísimo al estilo brillante que tenía de escribir Terry Prattchet (Mundodisco). Y si lo conocés y te gusta, ya sabés que este juego te va a arrancar una sonrisa sin descansos ni puntos flojos. 

El arte de los Easter Egg

Los Easter Eggs, o Huevos de Pascua, son esos pequeños “regalitos” ocultos que tienen muchos juegos, referencias a otras obras de la cultura pop a modo de homenaje. Y creo que Gibbous es uno de los máximos exponentes de las obras referenciales, a tal punto que es imposible enumerarlas todas.

Pero sólo para mencionar algunas de ellas (y que ustedes puedan disfrutar el resto) pueden encontrar, por ejemplo: Muñequitos de Cloud Strife de Final Fantasy VII,  el tentáculo verde de Day of the Tentacle o un libro de Manny Calavera de Grim Fandango.

Si bien la historia del juego gira en torno a las fantasías de Lovecraft, también tiene juegos de palabras en referencia a sus personajes. Como Fishmouth en vez de Innsmouth, Darkham en vez de Arkham; y hasta la biblioteca de Miskatonik, donde trabaja Buzz.

Gibbous

Además, los personajes a veces hacen comentarios en referencia a otras historias, difíciles pero no imposibles de cazar, como cuando se escucha a Don hablando de morir volteando páginas de un libro, en referencia a El Nombre de la Rosa. Sin ir más lejos, Buzz tiene en su biblioteca una foto de “Ron Dilbert” (en honor a Ron Gilbert, creador de Monkey Island). Y si hacemos interactuar a Kitteh con la fotografía, ella misma dice “No pagues más de 20 dólares por un juego”, una popular frase que aparece en muchos de los juegos de Ron.

A veces las referencias están en las imágenes, como un reloj idéntico al de Day of the Tentacle, o en la visita a un maestro budú que tiene una apariencia increíblemente similar a las estancias de la bruja budú de Monkey Island 2. ¿Te parecen muchas referencias? No sólo hay cientos que no mencioné, sino que además los colaboradores del kickstarter también son referencias: revisando archivos, usando algunos artilugios y otros similares, nos cruzamos con nombres y hasta retratos de las personas que han colaborado con el estudio, un detalle creativo fantástico. 

¿Algún defecto?

La verdad es que tiene apenas algunos pequeños, y si los menciono es simplemente por caprichosa. Lo que más me costó es visualizar las cosas. Lo jugué en Switch y al ser todos los ambientes oscuros por el ambiente lúgubre y un poco de cine Noir en general, darse cuenta donde están los diferentes objetos es bastante difícil.

Habiendo pensado esto, los genios de los desarrolladores colocaron un botón mágico que te permite ver todo lo que hay en pantalla, se justifica por la baja visualización en la oscuridad, pero le quita un poco la gracia a encontrar los objetos e interactuar con ellos; por lo que es una sensación agridulce.

Mi otra crítica va para los puzzles… que podrían haber sido un poco más difíciles de resolver. Recuerdo un conflicto que me dejó pensando bastante en relación a como encender una velas en el suelo, y a medida que yo iba intentando alternativas, el personaje principal opinaba cosas que me acercaban cada vez más a la respuesta. Me hubiera gustado romperme un poquito más la cabeza, pero esto quizá es a nota personal. 

Gibbous

En síntesis

Gibbous es super divertido. Puede que lo termines en sólo un par de días, pero aun así es tremendamente disfrutable. Si eras fan de las aventuras gráficas, va a tener el doble de propósito… pero si además te gustan las historias lovecraftianas con un toque de humor… es un plus adicional.

Además, está en unos apetitosos y baratos $227 pesos en Steam y 20U$S (por supuesto!) enGibbous: A Cthulhu Adventure la Nintendo Store. No sé que te puede estar deteniendo de correr a comprar, así que si no te convencí, solo me queda decirte que Ph’nglui mglw’nafh Cthulhu R’lyeh wgah’nagl fhtagn!!! 


Gibbous: A Cthulhu Adventure está disponible en PC desde 2019 y en Nintendo Switch desde el 28 de octubre de 2020, y lo jugamos gracias a la gente de Player Two PR. 

Astróloga, Gamer, Community Manager, Redactora, estudiante de guión, organizadora de eventos de juegos de rol y mesa en Capital y Gran Buenos Aires. Obsesiva, llorona, profusa detractora de las ciudades. Con claros problemas para mantener la atención en una sola cosa por mucho tiempo. Soy la Comandante Shepard y esta es mi página favorita de la Ciudadela.

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