Posiblemente todo gamer criado con una consola en los 90 tenga cierta debilidad por los plataformas y por SEGA Genesis. Es natural, más si sos de Sudamérica, donde la consola de 16 bits permeó muy fuerte, entre otros motivos, a causa de la piratería. Y es a ese segmento puntual de la audiencia al que apunta Go Slimey Go!, el videojuego argentino que se estrenó anoche de sorpresa en Steam durante el Latin American Games Showcase de fin de año.
Un plataformero 2D pixel art que viene haciendo mucho ruido en los últimos meses, ganando cuatro premios en Indie Dev Argentina y otros dos en la EVA, gracias a una calidad que venía augurando un lanzamiento a la altura de las circunstancias.
Es que Go Slimey Go! es casi perfecto en lo que propone. Sus saltos son precisos, el desafío nos llena de la frustración justa y necesaria, el diseño de niveles denota obsesión por el detalle, gráficamente es una caricia pixelada para las retinas, y su apartado sonoro y musical es sencillamente sublime.
Por lo que todo lo que, a priori, prometía la obra de Tembac, Chabbie, Joaquín Calvo y Toni Leys, fue lo que terminaron estrenando hace unas horas en Steam. Y eso siempre se agradece como jugador y como consumidor del género.

Los cuatro desarrolladores argentinos, todos experimentados por su lado pero por primera vez en conjunto, formaron un dream team fenomenal que anoche 9 de diciembre nos entregó un plataformero del que, por lo menos en Argentina, vamos a hablar por años. Y que parece haber nacido para homenajear a SEGA Genesis (Mega Drive en Europa).
La historia, una excusa tierna y hermosa
La premisa es más que sencilla: el slimey (masa gelatinosa celeste) que manejamos deberá cruzar un reino en guerra para ir de visita a la casa de sus amigos (a veces con mate de por medio). Por lo que para lograrlo deberá saltar sobre soldados y plataformas, esquivar sierras, no caerse al agua, no quemarse y deslizarse sobre el hielo sin morir en el intento. Más muchos otros desafíos que implicarán velocidad, precisión y paciencia.
My game is good, the algorithm just ignores me
My game is good, the algorithm just ignores me
My game is good, the algorithm just ignores me
My game is good, the algorithm just ignores… https://t.co/FPhz3Ur1Ni pic.twitter.com/97UjtHjBRk— Go Slimey Go! OUT ON STEAM! (@goslimeygo) November 27, 2025
Porque sí, Go Slimey Go! es un videojuego accesible si lo que queremos es completar sus cinco mundo y 25 niveles, pero realmente desafiante si lo que buscamos es habilitar los 10 niveles desbloqueables y juntar todos sus coleccionables.
Es que, en los papeles, el título argentino está pensado para toda la familia, pero en la práctica también se acuerda de los más grandes que necesitan un plus de desafío. Y lo hace colocando tres coleccionables por nivel, que no solo tendremos que encontrar, sino mantener con nosotros durante cinco segundos para que nos lo tomen como capturado. Además de las más de 3000 «monedas» de oro que tendremos repartidas por todos los niveles.
Esas dos mercancías diferentes (coleccionables azules y tesoros dorados) son las que nos permitirán habilitar los 10 niveles extras cuando terminamos la aventura. Un desafío que no solo genera interés para el gamer más longevo desde la primera partida, sino también un clara rejugabilidad tras el final.

Pasar la historia de Go Slimey Go! más o menos nos tomará entre 3 y 5 horas, pero completarlo al 100% seguramente nos cueste mucho más, dependiendo de la habilidad de cada jugador o jugadora, por supuesto. Si me preguntan, tal vez termine rondando la decena de horas. Lo que no está nada mal para un plataformero tipo 16 bits, desarrollado por apenas cuatro personas y sin financiamiento durante casi dos años.
Una medida dificultad
Pero volviendo a la dificultad, debo admitir que me pareció más que interesante que, si bien es elevada para los que buscamos desbloquear todo, el hecho de que una vez agarrados ambos tipos de coleccionables se quedan con nosotros sin importar si perdemos mil veces en cada nivel, es fundamental.
No te hacen agarrarlos de nuevo cada vez que perdemos, ni los celestes medio escondidos ni las monedas de oro. Sino que una vez que los agarramos, si finalmente pasamos el nivel, nos quedan para siempre. Lo que, a su vez, hace que la muerte no sea una penalidad tan grande como podrían esperar muchos. Lo agradezco.

Párrafo aparte para la variedad en el diseño de niveles, en parte a cargo del game designer de Desvelado, Joaquín Calvo. Él y Agustín Pérez Fernández, conocido en la industria como Tembac, hicieron un trabajo de balanceo que es para sacarse el sombrero.
Ningún pasaje se siente frustrante, sino desafiante. Cada error y cada muerte es producto de nuestra habilidad, y no del videojuego. Lo que fomenta las ganas constantes de «un intento más» y transforma a Go Slimey Go! en el plataformero pixel art memorable que esperábamos que sea.
Algunas veces será todo puro saltos y esquives bien tradicionales; en otras ocasiones la dinámica estará atravesada por movernos rápido para no ser «comidos» por el nivel; entre algunas sorpresas más que no queremos spoilearles.
📷 Content Creators!
📷 Influencers!
📷 Press!
We’re very close to releasing Go Slimey Go! If you are interested in reviewing or streaming our game, we have created a form for you to fill out: https://t.co/wMukIjVJL3 pic.twitter.com/C2rEvVP5vD— Go Slimey Go! OUT ON STEAM! (@goslimeygo) December 4, 2025
Además, la física y animaciones del slimey son soberbias, dejando en claro en todo momento su peso y posibilidades. Un detalle vital a la hora de saltar entre fuego, agua, hielo, sierras y demás obstáculos.
Y si a todo eso le sumamos la banda sonora compuesta por Toni Leys (el compositor más importante de la industria de nuestro país y culpable de la música de nuestros podcast), casi extirpada de los clásicos de SEGA Génesis, no podemos más que confirmar que estamos ante un videojuego completamente redondo. De hecho, la melodía principal y muchas otras de ciertos momentos de la aventura, les prometo que se les va a quedar pegada al cerebro por varios días.
Conclusiones
Go Slimey Go! es un indispensable si te gustan los plataformas. Un videojuego que dejará disfrutar del paseo a los menos exigentes y habituados al género, y que le brindará un buen desafío a los expertos y completistas. Todo, acompañado de un pixel art formidable, un diseño de niveles envidiable y una banda sonora para grabar eternamente en el vinilo de nuestras almas. Lo consiguen desde ayer 9 de diciembre en Steam. Ojalá también en consolas en un futuro cercano.
Pueden ver la entrevista que le hicimos a los cuatro desarrolladores del videojuego argentino en el Press Over Podcast que les dejamos más arriba.

