fbpx
26.9 C
Buenos Aires
miércoles, octubre 27, 2021

Mortal Kombat, la película (2021): Reseña sin spoilers

El reboot de Mortal Kombat demuestra que los videojuegos en el cine tienen futuro (y mucho).

Nico Rabago

Redactor

Egresado de Periodista en el 2019, aficionado a todo lo que sea cultura pop. Marvel y Nintendo como filosofía de vida. En sus ratos libres intenta ser un Maestro Pokémon.

Más notas del autor/a

¿Sabes cuánto tiempo tardé en darme cuenta que Mortal Kombat rankea en lo más alto de las adaptaciones de videojuegos? Exactamente 3 minutos y 47 segundos. Podría terminar esta reseña ahí, de una manera muy corta y concisa, plasmando directamente lo que me generó. La acción sanguinaria, los personajes adaptados casi a la perfección y una novedosa historia que encaja perfecto en este universo tan nostálgico y cercano para todas las personas que disfrutaron alguna vez de esta obra.

Este título tan particular para los argentinos -que en los ‘90 sintieron el furor de la franquicia- es una representación de esa nostalgia noventera tan amarga en tantos aspectos para nuestro pueblo y tan memorable en cuanto a la cultura pop del momento (¡¿vieron que vuelve el arcade de las tortus?!). Mortal Kombat no es solo una más del montón: no cualquier saga genera un meme con su personaje principal tomando mate.

Bajo este aluvión de pasado en la cara y comprendiendo la importancia de la MK en nuestro país, vamos a empezar a hablar de la adaptación desde el plano más superficial y pochoclero posible: ¿qué esperas de una peli de Mortal Kombat? Estoy un 99,9% seguro que la respuesta general no sale de sangre, acción, peleas, gore, morbo y fatalities. Acá hay de todo: sangre, fatalities calcadas a la perfección del videojuego, sangre, personajes sacados del primer arcade que jugaste y sangre. ¿Ya mencioné que había sangre en la película?

El film nos presenta dos tramas bien marcadas, por un lado el conflicto entre Shirai Ryu y Lin Kuei, unos clanes de Japón que vienen teniendo conflictos hace milenios. Y por el otro lado, la historia de Cole Young y los competidores de la tierra (Earthrealm para este universo) que deben pelear contra el Mundo Exterior (o Outworld) para poder salvar la tierra de ser invadida. 

Para los 110 minutos que dura la película, es muy dinámica la forma en la que narra las dos historias, transicionando de una manera muy orgánica y natural, sin incongruencias que te saquen de la trama ni escenas forzadas para llenar el tiempo: lo justo y necesario en todo momento. Cuando hay que contar, hay que contar. Cuando hay que mostrar acción, se muestra acción. Y eso es lo más valorable del trabajo de Simon McQuoid, el director que nunca había dirigido un largometraje pero arranca cómo si tuviera toda la experiencia.

Y hablando de Cole Young, uno de los miedos más grandes que había en internet era el de la introducción del falso Johnny Cage, el protagonista de la película. Su inclusión no sólo es consistente sino que también es necesaria ya que nos permite seguir viendo a los personajes como personajes y sentirnos en el rol del protagonista todo el tiempo. Su historia, desarrollo y desenlace no sólo coincide en este mundo sino que parece tan natural que bien podría introducirse en un juego de Mortal Kombat y no nos daríamos cuenta.

Mortal Kombat

Cómo adaptación, cumple las expectativas a la perfección: la trama principal y la secundaria son ambas sacadas del lore del primer videojuego, del cual están adaptados absolutamente todos los personajes a excepción de Johnny Cage. Hay muchas situaciones referenciales a ese primer videojuego y también pequeñas menciones a otros títulos de la franquicia; pero siguiendo el lineamiento y viendo cómo están las cosas, es posible que en una eventual Mortal Kombat 2 adapten tramas de la segunda y tercer entrega.

En cuanto a los personajes, están hechos con un amor a los mismos que realmente conmociona. Desde detalles estéticos cómo el diseño de vestuario, las características físicas, la personalidad… hasta los movimientos, las peleas, sus fatalities. Todo está calcado del juego y adaptado al formato cine para un disfrute continuo en un guión que nunca falla a sus propias reglas.

Hay que destacar la actuación de Hiroyuki Sanada, quien representa a Hanzo Hasashi y en las participaciones que tiene de la película demuestra el nivel de actuación que tiene. Ninguno de los actores desentona ni en la historia ni con la predisposición de su personaje pero creo que él como Scorpion y Joe Taslim como Sub-Zero tienen tanto narrativa como actoralmente un plus adicional.

También me gustaría dedicarle un párrafo a las peleas: si bien podrían ser coreografías clásicas de escenas de acción, si jugaste alguna vez, te vas a emocionar todo el tiempo. Los movimientos clásicos de los personajes y las fatalities se respetan hasta en los mínimos detalles mientras que la sangre brota de personajes desmembrados, 100% autenticidad kombatera en una obra que se presenta, obviamente, para mayores de edad. El director dijo que quería hacer la mejor película de lucha que jamás se haya hecho, y en muchos aspectos puede que lo logre. 

Hay guiños y referencias no sólo a los videojuegos de la saga sino también a otros grandes de la cultura pop como Harry Potter o El Señor de los Anillos (puestas de una forma tan natural y graciosa como Marvel nos acostumbró). Hay personajes que no son participantes per sé de la película y sin embargo se sienten muy presentes por la mención que tienen y el contexto en el que lo hacen, una situación que te hace sentir que se están adaptando muchos más personajes de los que realmente vimos en pantalla.

La película no sólo es buena, si no que sienta un montón de bases (muy claras) para una eventual secuela y te deja con un hype muy difícil de sacar. Hace un tiempo realicé una nota en la que decía que el 2020/2021 podría ser el año dónde el cine de videojuegos despegase y se empiecen a formar adaptaciones muy buenas para contrarrestar la saturación de oferta que hay adaptando comics. 

Esta película no sólo me hace pensar que no me equivoqué, si no que me sube la vara un montón porque ya me están demostrando que con los pocos recursos que se le dieron (50 millones de u$d, muy poco en comparación con otras de alto presupuesto), se puede hacer un trabajo firme, consistente, que atrape a nuevas audiencias y que deje más que contento a cualquier fan. 

Hace años se popularizó una -a mi forma de ver- falsa interpretación de que los videojuegos no pueden adaptarse. Sí, la industria no había encontrado el rumbo. Pero creo que The Witcher, Tomb Raider, Detective Pikachu y Sonic fueron la mecha que encendió una bomba que este año va a explotar con Mortal Kombat y Resident Evil: Welcome to Raccoon City.

Esta película deja contento tanto al que va por Mortal Kombat cómo quien va por un poco (mucho) de acción. Si con un quinto del presupuesto que tienen las grandes producciones de Hollywood pudieron hacer esto, no puedo esperar a ver otras adaptaciones de videojuegos que pueden hacer si la industria apuesta por las mismas.


Si llegaste hasta acá y te gusta lo que hacemos en Press Over, medio independiente hecho en Argentina, siempre nos podés apoyar desde la plataforma de financiación Cafecito. Con un mínimo aporte nos ayudás no sólo con gastos corrientes, sino también con la alegría de saber que estás del otro lado.

1 Comentario

  1. puntaje? personalm como fan de mk m encanto subzero pero los demas personajes quedaron muy por debajo y sin desarrollo casi. inclusive scorpion. una peli q hibiera sido un exito hace 10 años pero hoy queda diminuta frente a lo titanico del cine de superheroes. debio arriesgar a mas no solo a contentar a un grupo de fans del videojuego.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Últimas notas