Hace muchos años el gaming era diferente al que conocemos hoy en día: las consolas y la PC eran ecosistemas muy alejados entre sí. Sus propuestas variaban completamente e incluso algunos géneros eran únicos de uno u otro sistema. Son tiempos difíciles de imaginar pero debemos tenerlos en cuenta para analizar Gloomwood que parece haber salido de ese período.
El más reciente estreno de New Blood Interactive finalmente se encuentra entre nosotros en forma de acceso anticipado, listo para llevarnos al pasado. Pero no a cualquiera sino a uno centrado en la experiencia de la PC. Allí la tendencia no era el multijugador sino que estaba en las propuestas más individuales. Gloomwood repite ese patrón y nos hace pensar en como seria hoy el gaming de PC si las cosas no hubieran cambiado de dirección.
Los horrores del viejo mundo
En Gloomwood encarnamos a un doctor que viene a descubrir el mal que amenaza una ciudad costera. Al llegar no tiene el mejor de los recibimientos y termina tirado en un pozo lleno de vísceras de pescado. En medio de ese escenario, un misterioso personaje llega a liberarlo pero dejándolo a su suerte para que el doctor pueda medir su utilidad. Desde ese punto, lo único que le queda es sobrevivir como pueda a las amenazas que lo rondan.
La presentación no deja nada a la imaginación y nos tira a la cara sus influencias inmediatas: los survival horror y los immersive sim. De los primeros toma la ambientación y la gestión de recursos, de los segundos las mecánicas de sigilo y el diseño de niveles. Es un híbrido, una mezcla de estos géneros que se balancea entre dos polos sin dejar predominar uno sobre el otro.
Aunque en esa combinación también hay elementos extraños a ambas influencias. La estética recuerda a experiencias menos pulidas, más ásperas como Pathologic. No es que Gloomwood sea un ejercicio de metajuego pero hay cierta mezcla de costumbrismo rural y horror cósmico que caracteriza a la obra de Ice-Pick Lodge. Incluso me arriesgo a decir que hay ciertos elementos propios del terror europeo como en Darkwood de Acid Wizard Studio.

Lo extraño a veces se vuelve habitual
La ciudad de Gloomwood es oscura, tenebrosa y cada locación parece salida de una pesadilla o un sueño febril. Los recursos que tiene a mano el protagonista son escasos y está rodeado de amenazas. Cada escenario que recorre se siente como una trampa mortal, diseñada como un desafío. El cómo superar esas pruebas corre de parte de cada jugador: se puede resolver todo a los tiros o evitar el conflicto utilizando el sigilo.
Como en cualquier otro immersive sim, hay múltiples rutas que tomar y todas son válidas. Más allá de que al principio el escenario es cerrado, una vez que escapamos de la primera zona el mundo se abre y se convierte en un auténtico laberinto jugable. Gloomwood no está separado en niveles sino en zonas amplias, interconectadas entre sí y llenas de secretos. Al inicio todo parece extraño y confuso pero con el tiempo se vuelve familiar.
Cada minuto que pasamos en Gloomwood estamos aprendiendo a dominarlo en todas sus dimensiones. Lentamente descubrimos sus secretos, desbloqueamos nuevas herramientas y revelamos atajos. El costo de este aprendizaje es la pérdida del sentimiento de desorientación inicial. No hay tantas áreas por descubrir y la revisitaremos frecuentemente, generando una familiaridad con el mundo que elimina la sensación de peligro constante.

El sacrificio es necesario
La combinación entre ambos géneros es balanceada pero no perfecta, hay elementos que terminan perdiendo terreno frente a otros. Algo tenía que ceder en esta mezcla y como Gloomwood está más cerca de ser Thief que Resident Evil, era evidente que el terror iba a salir perdiendo. Jamás me asuste y no es que sea una persona particularmente valiente.
Algunos verán esto negativamente pero a mi no logró afectarme. Me parece perfecto que tengamos ambientes tenebrosos sin caer en el susto pero esto no es algo que todos valoren por igual. Todo depende de lo que esperamos de la experiencia pero el trailer del título puede dar una idea que no termina siendo representativa.
Por supuesto, lo que tenemos hasta ahora es solo una muestra de la obra final. De hecho, en la demo que estuvo disponible anteriormente llegué a sentir miedo en varias ocasiones. El contenido de esa experiencia no está en esta versión pero posiblemente vuelva a implementarse, agregando los sustos que varios esperan.

Un inicio sin final a la vista
Todavía queda mucho para ver la salida final de Gloomwood, este acceso anticipado es solo una pequeña muestra de lo que tienen entre manos sus desarrolladores. Afortunadamente, esta mínima porción me llena de expectativas y satisface mi necesidad de un immersive sim. No se cuanto tiempo necesitan para terminar su trabajo pero los esperaré con ansias.
Obviamente si ustedes no son el tipo de persona que disfruten de experiencias limitadas, les diría que lo compren pero dejen pasar un tiempo antes de meterse a probarlo. Si no lo hacen, posiblemente sientan sabor a poco porque la duración que tiene es bastante breve. Explorando cada rincón y encontrando secretos, tienen 6 horas máximo de contenido.
Pero a los que son como yo y quieren ver evolucionar Gloomwood, les aconsejo hacerlo ahora. Van a descubrir un título sacado del pasado, uno en el que los immersive sim dominaban la escena. Aunque sea un tiempo ficticio e ideal, es interesante observar cómo logran rescatar géneros que la industria dejó de lado aunque había mucho para explorar.
Si llegaste hasta acá y te gusta lo que hacemos en Press Over, medio independiente hecho en Argentina, siempre nos podés apoyar desde la plataforma de financiación Cafecito. Con un mínimo aporte nos ayudás no sólo con gastos corrientes, sino también con la alegría de saber que estás del otro lado.

