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domingo, abril 11, 2021

Narita Boy: Los ochenta nunca se fueron

Un abrazo fraternal a la estética de la cultura pop

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Damian Silberstein
Damian Silberstein

Columnista

Casi 40 años, padre de dos hijes, y algo así como periodista. Soy casi tan viejo como los juegos mismos y todavía no me aburrí de jugar. Espero que no se aburran de mis notas. También me gusta mucho Star Trek, Mobile Suit Gundam y Boca Juniors. Si, tenía que decirlo.

En los últimos años vimos una constante explosión de nostalgia por los ochenta, quizás con Stranger Things a la cabeza. Los videojuegos se hicieron eco de este furor, no sólo desde la temática, sino también en la recreación de juegos de la época de 8-16 bits.

Narita Boy, creación del estudio español Studio Koba, es el exponente más reciente de este género. Vuelve por completo al retro futurismo ochentero para ofrecernos una frenética aventura de acción con una historia que, aunque ya la vimos mil veces, no deja de llamar la atención por cómo está contada. 

Este título nos sitúa dentro del mundo creado en un videojuego homónimo de donde ha despertado una criatura poderosa llamada “Him”, que amenaza con destruir a nuestro mundo… o la realidad… o como se llame. Nosotros encarnamos a una suerte de “elegido”, llamado justamente Narita Boy, que deberá recorrer este particular mundo desbaratando los planes de Him.

Narita Boy

El juego realmente no esconde nada de su funcionamiento. En nuestros primeros pasos recorriendo su mundo conoceremos los movimientos básicos de Narita Boy (correr y saltar) y después se nos entregará nuestra única arma: la espada denominada “Techno Sword”.

Ya en los primeros minutos de la campaña estaremos peleando a toda velocidad contra diferentes clases de enemigos empleando diversos movimientos de espada. Su amplio repertorio se irá incrementando cada vez más a lo largo del juego.

Narita Boy no parece alejarse demasiado del libreto de cualquier plataformero de acción 2D en clave lineal, o sea, avanzar, pasar alguna secuencia de salto, pelear con enemigos y volver a repetir el proceso.

Sin embargo, al menos en los primeros instantes que pasamos con el título, también encontramos momentos de exploración recolectando objetos que nos permiten abrir diferentes puertas para seguir nuestro camino. No podríamos llamar a eso “metrodivania”, pero le da un interesante cambio de ritmo para que el juego no caiga en la repetición constante de su fórmula.

El diferencial

Otro elemento que realmente hace que el juego se vea diferente es su apartado visual. Los mismos desarrolladores de Studio Koba mencionaron que Narita Boy tiene referencias de muchos clásicos ochentosos de la televisión (He-Man), del cine (The Last Starfighter) y obviamente de los videojuegos (Castlevania y Another World por ejemplo). Y esto realmente se nota.

Narita Boy

No solamente hay un verdadero abrazo fraternal a la estética de la cultura pop de los ochenta, sino que también se ve un trabajo propio muy interesante por interpretar todos estos trazos, detalles y movimientos de aquellos personajes y aventuras con los que el (casi) cuarentón que escribe estas líneas creció de chico. Lo mismo puede decirse de la música, que no defrauda para nada.

Nuestro primer acercamiento al juego termina con un intenso combate con un jefe que pone a prueba nuestros reflejos controlando al personaje que conocimos hace minutos nomás. Aclaro por las dudas que si bien el juego tiene subidones de dificultad que vienen seteados por defecto, no encontramos algo demasiado desafiante, sino un reto bastante justo y balanceado.

Estos primeros momentos con Narita Boy resultaron muy satisfactorios. El juego saldrá a la venta el 30 de marzo en PC (Steam), Nintendo Switch, Xbox One y PlayStation 4. ¡Los esperamos ese día para que lean el análisis completo!


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