fbpx
20.6 C
Buenos Aires
domingo, septiembre 26, 2021

Psychonauts 2: La psicología nunca fue tan divertida

Una secuela que supera todas las expectativas ofreciendo exactamente lo mismo que el original.

Mer Grazzini

Columnista

Desarrolladora de videojuegos rosarina. Elemental de la Manija. Mer diseña videojuegos, anima, da clases, toca la guitarra, escribe acá, y dicen que a veces, incluso, duerme.

Más notas del autor/a

En el cine está este fantasma de que las segundas partes no son buenas. Tampoco las remakes. En general, si se trata de revivir un producto exitoso muchos años más tarde, el resultado no es tan bueno como el original. Pero el mundo de los videojuegos desafía esta premisa con casos como el de hoy.

Psychonauts 2 es la secuela de un título exitoso de hace… ¡dieciséis años!. Psychonauts (el original) es un plataformero 3D lanzado en 2005. Plataformas condimentadas con algunos puzles, personajes caracterizados de maneras expresivas en una historia un poco surrealista y una estética visual y musical muy original, heredando mucho de corrientes vanguardistas del Siglo XX. Todas estas son marcas de autor de Tim Schafer, que podrán reconocer quienes hayan jugado, por ejemplo, Grim Fandango

Esta segunda parte, estrenada a fines del mes pasado, es básicamente todo eso, de nuevo. Igual, lo mismo, pero mejor. Es muy notorio esto porque, aún sin haber jugado el primer título en su momento, iniciar Psychonauts 2 es como viajar en el tiempo, a una infancia con CDs y 128 bits. Conserva a la perfección esa esencia difícil de describir que tenían los juegos de principios de los 2000. Pero claro, con todas las mejoras de 15 años de avances tanto tecnológicos como de diseño.

La historia nos pone de nuevo en la piel de Raz, un chico criado en una familia de artistas de circo (de ahí que pueda saltar y treparse por todos lados) que tiene poderes psíquicos. A través de una serie de aventuras ocurridas en el original, ahora es un pasante en los Psychonauts, un equipo élite de psíquicos que resuelven conflictos metiéndose dentro de las mentes de las personas. Pero si no jugaron el anterior, a no asustarse. Aunque esta entrega continúa directamente desde el VR (Rhombus of Ruin) y hace mil referencias a las historias anteriores en la saga, también nos pone en contexto todo el tiempo, resumiendo todo lo que debemos saber y dándonos oportunidades de investigar más y enterarnos de todo. 

Esta mezcla de plataformero retro con una historia de psiquis surrealistas es una combinación muy interesante, porque nos hace sentir como niños al jugar, pero también reflexionar como adultos ante todas las metáforas de psicología y los mensajes de salud mental presentes en todo momento. Quizás mi única crítica es la gran cantidad de escenas animadas que interrumpen el gameplay, aunque van de a poco construyendo una historia que se va volviendo más y más interesante. 

En cuanto a lo visual, el diseño de personajes cambia radicalmente desde la entrega original. Donde el primer título hacía caras sumamente dadaístas y ridículas, esta edición busca unificar en un estilo menos arriesgado. Aunque a priori esto no suena bien, la homogeneización hacia el estilo del protagonista me parece valiosa ya que vuelve más creíbles y menos caricaturescos a los personajes secundarios. Sobre todo considerando que hay una gran representación de diferentes nacionalidades y etnias, con acentos y formas de hablar distintivas que hacen sentir que hubo un trato respetuoso por la diversidad. 

La sensación general es que hay un gran cuidado hacia todos los detalles. Desde lo bien que se siente el gameplay, lo fluído de los niveles aún en momentos donde se desafía toda la geometría tradicional, los escenarios llenos de pequeñas cositas para mirar, la gran cantidad de poderes que le dan un aire de metroidvania, y todo lo que está pasando constantemente alrededor nuestro dándole vida a un mundo graciosísimo. Me parece super importante destacar cómo todos los NPCs están hablando constantemente, son conscientes de nuestra presencia ahí y nos lo hacen saber, pero sin darnos protagonismo. El mundo no gira alrededor nuestro, y en muchos casos la gente se va a quejar por lo bajo de que estemos ahí husmeando, saltando entre gente que trabaja. 

Además, Psychonauts 2 se balancea en la cuerda floja entre ser una obra para las nuevas generaciones y para quienes jugaron el primero que ya son adultos. Hay montones de situaciones donde se experimenta con esta expectativa, chistes subidos de tono que son rebajados a último momento, o comentarios inocentes que de pronto se contextualizan con un doble sentido más adulto. Y mucho de ese humor lo vemos de reojo, si prestamos atención a lo que hablan los NPCs entre ellos, cosas que podemos perdernos tranquilamente si no estamos tan alerta.

Psychonauts 2 se siente como algo fresco y novedoso a la vez que es tremendamente retro y clásico. Extremadamente hermoso y divertido de jugar, un lugar en el que vale la pena quedarse dando vueltas, que nos hace dar ganas de encontrar todos los secretos y disfrutar del festín artístico constante. Lo loco de esta secuela es que a pesar de estrenarse década y media más tarde, se siente como si el tiempo no hubiese pasado en lo absoluto desde la entrega anterior, y nos vuelve a invitar a jugar como chicos. Quizás esa es la receta del éxito. 


Si llegaste hasta acá y te gusta lo que hacemos en Press Over, medio independiente hecho en Argentina, siempre nos podés apoyar desde la plataforma de financiación Cafecito. Con un mínimo aporte nos ayudás no sólo con gastos corrientes, sino también con la alegría de saber que estás del otro lado.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Últimas notas