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Analisis

State of Mind

Una aventura cyberpunk alemana con un guión de la hostia.

Juan Lomanto

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La verdad que lo primero que me llamó la atención de State of Mind fue su estética. Vieron lo que dicen, que todo entra primero por los ojos. Pero al rato de jugarlo me olvidé de a qué había venido y me sumergí de lleno en su historia, sin dudas el motivo por el cual ya les anticipo que no se lo pueden perder.

El título de Daedalic Entertainment, estudio y publisher alemán detrás de Los Pilares de la Tierra, es una aventura gráfica con cámara al hombro que apuesta de lleno por la temática cyberpunk. Los hackers, las megacorporaciones, la inteligencia artificial avanzada y la sociedad de un futuro cercano completamente en decadencia dicen presentes casi como si de una lista de supermercado se tratara.

Y ojo que no lo menciono como algo negativo, todo lo contrario. Estos tipos saben lo que un buen guión del género necesita y lo pusieron todo sobre la mesa. Logrando una historia de poco más de 10 horas que te mantiene atado al joystick de principio a fin.

El protagonista principal es un personaje que está muy lejos de ser el estereotipo tradicional de héroe, lo que lo convierte en alguien sumamente interesante de descubrir. Periodista conmemorado y con una lucha intelectual pública contra los robots inteligentes, Richard Nolan no se convertirá nunca en un modelo a seguir por nosotros, los jugadores, pero si que seguiremos sus pasos de cerca para desentrañar la enmarañada historia que State of Mind nos pone enfrente.

Corre el año 2048 en Berlín. El mundo occidental y oriental está en guerra abierta por los recursos naturales. Robots inteligentes se hacen cargo de tareas antes relacionadas a los humanos (seguridad, hogar, atención al público), los taxis se manejan solos (Uber un poroto) y las personas llevan lentes de contacto con sistema de realidad aumentada.

En ese contexto, que te genera la opresión de Minority Report y la melancolía de Inteligencia Artificial, se desarrolla el guión que, no solo necesito que se transforme en una miniserie de Netflix, sino que es el pilar fundamental de un juego que a nivel gameplay no tiene demasiado para ofrecer.

[perfectpullquote align=”full” cite=”” link=”” color=”” class=”” size=”35″]La opresión de Minority Report y la melancolía de Inteligencia Artificial…[/perfectpullquote]

Estamos ante una aventura gráfica en tercera persona que basa su acción en interacciones con objetos marcados previamente. Por lo que nuestro avance dependerá de mantener conversaciones con los diferentes personajes secundarios y, en algunas ocasiones, de resolver determinados puzzles bastante sencillos que están ahí para aportar variedad. Si tuviera que comparar el gameplay con otros títulos, tal vez pensaría en los de Telltale Games, pero sin quick time events y con menos decisiones.

Del argumento no les puedo contar mucho porque sería imposible no caer en spoilers, pero desde ya les anticipo que nos meterán a resolver un misterio que va de identidades robadas, mundos virtuales, megacorporaciones, científicos inescrupulosos, cyberterrorismo y de más de un protagonista. Por lo que Richard Nolan no será el único del juego. Incluso tampoco el único personaje que manejaremos a lo largo del thriller.

Los alemanes, viejos desarrolladores y consumidores hasta en la actualidad de este tipo de juegos, nos van soltando detalles del argumento muy de a poco. Como si de un camino de migas de pan se tratara. Ir descubriendo el entramado de la conspiración en la que nos envuelven desde el primer instante, es fascinante. Cada descubrimiento es el final de un capítulo de una serie que te deja con las ganas hasta la próxima semana, pero con la diferencia de que en este caso solo tenemos que esperar a que se termine la pantalla de carga.

Creanme, Daedalic se mandó un guión cyberpunk de la hostia. Con misterio, sorpresas, secundarios bien desarrollados y un mundo tan insoportablemente opresivo que querremos morirnos antes del 2048.

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Además, por el lado artístico no hay más que elogios. Ya que no solo es original y funcional a los recursos limitados con los que pensamos que cuenta el estudio, sino que le da un gran toque a la historia que nos quieren contar. El aspecto frío y casi desprovisto de emociones que muestran los personajes no hace más que dejar en evidencia el momento por el que está pasando la sociedad en la que nos movemos.

La tecnología se llevó por delante todo y ya algunos ven con buenos ojos el cambio. ¿Por qué no darle una oportunidad a las máquinas después de todo el curriculum negativo que trae sobre sus hombros la humanidad? ¿Barajar y dar de nuevo? ¿O aceptar los errores intrínsecos? Esa es la cuestión en State of Mind. Ese es el eje de todo lo que lo rodea.

¿Aspectos negativos? Si, seguro. Algunos errores de diseño en los entornos hacen que muchas veces nos quedemos medio trabados; un par de veces nos encontrarmos con opciones de diálogo repetidas; y, finalmente, las decisiones que nos obligan a tomar en determinados momentos de la aventura no son lo relevantes que nos gustaría que sean. Excepto las del final.

Más allá de eso, el juego cumple en todo lo que se propone. Historia atrapante, diálogos siempre interesantes, gran desarrollo de los personajes y un mundo futurista creíble hasta lo alarmante.

Si me preguntan a mí, State of Mind debería ser una compra obligada para todo usuario que juegue por una buena historia. Pero siempre vale aclarar que estamos ante un producto pura y exclusivamente adulto. Que odia darle de comer en la boca al jugador y que lo obliga a estar todo el tiempo atento a los diálogos, incluso desde la primera escena, que sirve como termómetro para lo que se nos viene.

Además, se toca el ciber-sexo, la prostitución, infidelidad, paternidad no deseada, corrupción y varios temas más que, en la mayoría de los casos, puede dejar afuera de tema al público infantil.

En conclusión, estamos ante una aventura gráfica con temática cyberpunk que sorprende por su guión y apartado artístico. Pero que, como dijimos en los párrafos anteriores, está completamente orientada al público adulto y tiene algunos detalles técnicos a mejorar.

8 Puntos
Lo bueno
- El guión
- Apartado artístico
- Protagonista diferente
- Control de varios personajes y objetos
- Cyberpunk en su máxima expresión
Lo malo
- Decisiones irrelevantes
- Algunos errores técnicos
- Diseño de escenarios mejorable

Desarrollador: Daedalic Entertainment
Lanzamiento: 15 de agosto de 2018
Plataformas: PCXbox OnePS4 Switch
¿En Español?: Sí
Fuente: Copia provista por Daedalic Entertainment.

Estudió Periodismo en la Universidad de Palermo y escribe sobre videojuegos desde finales de 2011. Fue editor y redactor durante 3 años de OWG, y colaboró en varios medios gráficos y digitales. Fanático de River y de los programas de política. Pueden contactarlo en: info@pressover.news

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