En la década de los 90, el cine de acción y ciencia ficción atravesaba uno de sus mejores momentos. Sin embargo, si hay una película que logró aglomerar ambos géneros y dejar una de las frases más icónicas de la historia del cine, esa fue Terminator 2: El día del juicio.
Su impacto fue tan grande que derivó en una enorme cantidad de productos licenciados, y hasta hoy sigue siendo considerada la mejor entrega de toda la saga.
Entre esos productos derivados se encuentran los videojuegos. Durante la era de los 8 y 16 bits se lanzaron al menos cinco títulos oficiales basados en las dos primeras películas, adaptaciones que tomaron muchas libertades creativas y que, en la mayoría de los casos, ofrecieron resultados cuestionables. Tuvieron que pasar 34 años para que un videojuego lograra capturar verdaderamente la esencia de Terminator 2.
Y ese logro pertenece a Bitmap Bureau, el estudio detrás de Xeno Crisis y Final Vendetta, que concretó el sueño de toda una generación: el run & gun definitivo basado en Terminator 2, con un trabajo de pixel art de 16 bits que parece sacado directamente de una Sega Genesis. Pero ojo, no se trata de una simple recreación estética: es una declaración de intenciones, ya que el equipo incluso planea portearlo al hardware original en el futuro.
Run & gun y acción a lo arcade
A lo largo de sus más de 40 años de historia, Terminator nunca logró consolidarse como una franquicia fuerte en el terreno de los videojuegos. Si bien la secuela cinematográfica parecía el terreno ideal para múltiples adaptaciones, la realidad fue distinta. El único título realmente recordado con cariño es el crossover RoboCop vs. The Terminator. El resto pasó sin pena ni gloria, con la excepción moderna de Terminator: Resistance (2019).

Lo que vuelve especial a Terminator 2D: No Fate es su capacidad de materializar esa experiencia soñada basada en la segunda película, apoyándose en un trabajo artístico enorme y una variedad jugable constante. El juego alterna entre acción clásica, run & gun e incluso segmentos de beat ’em up, como en la escena inicial del T-800. También suma secciones de vehículos, con persecuciones que remiten a los niveles bonus de Sunset Riders o a las motos de Streets of Rage 2.
Además de recrear momentos clave del film, el juego expande el universo con enemigos y jefes nuevos. Incluso utiliza como punto de partida situaciones apenas mencionadas en la película, como la internación de Sarah Connor en el hospital psiquiátrico de El Paso. Allí nos enfrentamos a “Bob el Bandido” y sus secuaces, antes de abrirnos paso hacia las instalaciones de Cyberdyne.
Plagued by nightmares of a dystopian future ravaged by machines, Sarah Connor’s fixation with Judgment Day borders on obsession.
She teaches her son the skills he will one day need to lead the Resistance, but does everything in her power to ensure he will never need to use them. pic.twitter.com/l2mTw0WsQL
— Bitmap Bureau Ltd. (@BitmapBureau) December 11, 2025
El primer nivel funciona como tutorial, aunque cada personaje cuenta con un set de movimientos propio: algunos se deslizan para atacar, otros ruedan. Un acierto clave es la posibilidad de apuntar en ocho direcciones sin moverse usando L2, ideal para eliminar enemigos en zonas elevadas. Cada personaje porta un arma distinta, y los power-ups funcionan al estilo Contra o Metal Slug, con una duración de 30 segundos en lugar de depender de munición.
Tres finales diferentes
Uno de los grandes giros del juego es la presencia de tres finales distintos, dos de ellos directamente conectados y uno considerado el “final malo”. Esto invita a rejugarlo varias veces. Pero lo interesante es que Terminator 2D no se limita a reproducir la película de 1991 paso a paso.
Además de controlar a Sarah Connor y al T-800 en el pasado, también manejamos a John Connor adulto liderando la resistencia en el futuro. El juego permite tomar decisiones que alteran el curso de la historia y abren escenarios “what if” que nunca llegaron al cine, y que tranquilamente podrían haber formado parte de una tercera película a la altura.

Desde la primera partida podemos elegir entre cuatro niveles de dificultad: Easy Money, No Problemo, Hasta La Vista y Judgment Day (este último desbloqueable tras completar el modo especial Mother of the Future).
Terminator 2D No Fate cuenta con 12 niveles ambientados en 1995 o 2029, protagonizados por Sarah, John o el T-800.
El modo fácil funciona como entrenamiento, con continuaciones ilimitadas y pocos enemigos. En normal, la acción se intensifica y solo contamos con tres continuaciones, aunque pueden obtenerse destruyendo el escenario. En difícil, apenas hay una continuación y los enemigos resisten mucho más: este es el modo que refleja la visión original del estudio. Y para los más puristas, el modo Arcade ofrece una sola vida sin continuaciones. A esto se suman un boss rush, un modo Infinito con hordas por oleadas y Mother of the Future, pensado para speedruns con todos los niveles de Sarah Connor consecutivos.
Fearless leader of the Resistance, John Connor’s brilliant military mind turns the tides of war in mankind’s favor.
Upon finding out that Skynet has sent the T-1000 back in time to kill him as a child, he reprograms and sends back a T-800 to serve as his protector. pic.twitter.com/SPJlYJ1QOY
— Bitmap Bureau Ltd. (@BitmapBureau) December 2, 2025
Uno de los mayores logros de Terminator 2D es su variedad. El ritmo cambia constantemente y el juego se anima a introducir mecánicas nuevas incluso en segmentos breves. Aunque predomina el run & gun, hay detalles como sistemas de cobertura o la posibilidad de patear puertas para sorprender enemigos.
El nivel de la fuga de Sarah Connor del hospital psiquiátrico merece una mención aparte: mezcla sigilo, velocidad y la constante amenaza del T-1000, que puede aparecer en cualquier momento. También destaca la llegada del T-800 al pasado y la pelea en el bar, donde el juego se transforma momentáneamente en un beat ’em up.
Las secciones de vehículos obligan a esquivar, disparar y cubrirse, manteniendo la tensión. En la fábrica de acero, Sarah debe proteger a John: si lo perdemos de vista, el T-1000 lo elimina al instante, consumiendo una continuación o provocando un game over directo. Cada nivel otorga una puntuación de rango E a S, acompañada por pequeñas cinemáticas en pixel art que aportan contexto narrativo a cada arco de la historia.

Los jefes son uno de los mayores desafíos del juego, tanto por su diseño como por sus patrones de ataque, que se complejizan según la dificultad. El Centurión, por ejemplo, gana velocidad y agresividad en dificultades altas, exigiendo reflejos al nivel de Contra, Metal Slug o Mega Man. Memorizar patrones y zonas seguras es clave para sobrevivir.
A nivel artístico, el trabajo es sobresaliente. El pixel art utiliza paletas cuidadosamente pintadas a mano, sin apoyarse en capas de luz automáticas. Los sprites están llenos de detalle, con animaciones abundantes y personajes de fondo que recuerdan incluso a la técnica de rotoscopia.
Lejos de ser pixel art genérico pensado solo para apelar a la nostalgia, detrás del trabajo está Henk Nieborg, quien diseñó los sprites completamente a mano. Esto se nota en cada detalle: la ropa, el movimiento del pelo de John Connor adolescente, el cromado del T-800 o las múltiples formas líquidas del T-1000.
Featuring living tissue over a hyperalloy endoskeleton, the T-800 was designed to pass as human and infiltrate the Resistance.
Reprogrammed by John Connor himself, this unit was sent back through time with a single mission: protect his younger self from the relentless T-1000. pic.twitter.com/LtMG4zhQkZ
— Bitmap Bureau Ltd. (@BitmapBureau) November 25, 2025
Los escenarios también impresionan: la persecución del camión y la moto, la autopista, el helicóptero, la fábrica de Cyberdyne y el futuro apocalíptico con ruinas de Skynet y cazadores volando. Partículas, humo y explosiones terminan de construir una atmósfera que realmente se siente cinematográfica.
La música acompaña a la perfección, reutilizando la icónica banda sonora de Brad Fiedel en momentos clave y combinándola con composiciones originales que mantienen la tensión cuando es necesario.
En conclusión
Terminator 2D: No Fate es el videojuego de Terminator 2: Judgment Day que debió existir en 1991 para Sega Genesis. Desde el primer minuto se percibe la intención de corregir ese “desfase temporal” de la mano de Bitmap Bureau. Con runs de entre 45 y 60 minutos (unas 3 a 5 horas para ver todos los finales), estamos frente a uno de los mejores juegos de la franquicia en años.
Un proyecto nacido del amor por la saga que logró volverse oficial y que hoy ofrece una experiencia imprescindible para fans del cine, jugadores criados en los 90 y amantes de los desafíos run & gun.
Terminator 2D: No Fate, desarrollado por Bitmap Bureau y publicado por Reef Entertainment, está disponible en PlayStation 4 y 5, Xbox One y Series X|S, Nintendo Switch y PC vía Steam desde el 12 de diciembre.

