Desarrollado por Bithell Games y publicado por Big Fan, la nueva firma de Devolver Digital, TRON: Catalyst nos pone en los zapatos digitales de Exo, una mensajera que recorre los márgenes de Red Arq, un rincón olvidado del ciberespacio.
Exo hace sus entregas sin hacer preguntas… hasta que recibe una que cambia todo: sin remitente, sin instrucciones, y encima… explota. La ciudad queda en ruinas, y ella, por supuesto, es acusada de terrorismo.
Y acá arranca lo más interesante del guion: La protagonista muere, pero una anomalía en su código la resucita. Por lo que desde ese momento, entra en un bucle temporal que se reinicia cada vez que fallece, dándole al jugador la oportunidad de tomar mejores decisiones y alterar (en teoría) el curso de los acontecimientos.
Mucho ruido, pocos bytes
El arranque es potente. Hay tensión, conspiraciones, diálogos con doble sentido. Pero todo eso se disuelve rápido. La historia se cuenta al estilo de una novela visual, con personajes estáticos y voces que, por momentos, suenan más a una IA sin alma que a un elenco de actores.
Pasado el prólogo, empezamos a explorar una red laberíntica que promete decisiones con impacto… pero no. Las elecciones están, sí, pero no cambian realmente nada.
En lo audiovisual, TRON: Catalyst cumple. Las estructuras laberínticas imposibles y el estilo retro futurista nos trasladan a esa visión del año 2000 que alguien habría imaginado en los años 50. Hay muchos grises, azules y metálicos, con los clásicos neones de la franquicia (y del género), que ayudan a transmitir la frialdad de un mundo puramente digital.

La música, eso sí, es un lujo. Una mezcla de synth ochentoso, cyberpunk y un toque orquestal que se te pega en la cabeza mucho más que los diálogos o la historia. La pondrías en loop sin culpa.
El disco no decepciona
El combate es lo mejor del juego. Combos, esquives, parrys y un disco letal que lanzamos como un frisbee futurista. Al principio se siente muy bien, pero el progreso es tan rápido que a mitad de juego ya somos casi imparables. Hay un árbol de habilidades decente, podemos robarle skills a algunos enemigos, pero ninguna mecánica termina de reinventar el gameplay.
Los enemigos, por su parte, se repiten bastante (y a lo sumo cambian de color), y su inteligencia artificial hace lo justo. Nada que destaque demasiado, pero tampoco arruina la experiencia.

¿Y la icónica light cycle? Aparece de vez en cuando, pero se siente más como un minijuego obligado que como un momento épico. Está, cumple… pero no emociona.
Un bucle que no deja huella
TRON: Catalyst dura entre seis y ocho horas, ideal para un finde largo o un feriado XXL. No hay grandes sorpresas, ni coleccionables jugosos, ni jefes que te hagan romper el joystick. Las decisiones no cambian el final, lo cual, en un juego con bucles temporales, se siente como tomar té de manzanilla: cae bien, pero no sirve de mucho.
Si esto fuera una demo técnica o el primer capítulo de algo más grande, la percepción sería otra. Sin embargo, como juego completo se queda a medio camino. Aun así, para fans de TRON o quienes buscan una experiencia corta y liviana, Catalyst puede ser un buen plan.
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— Big Fan Games (@BigFanPresents) July 1, 2025
Ya lo encuentran disponible para la compra en PC, PS5, Xbox Series X|S y Nintendo Switch desde el 17 de junio de 2025.

