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viernes, mayo 14, 2021

Turnip Boy commits Tax Evasion

¿Quién hubiera dicho que evadir impuestos y romper facturas fuera tan divertido?

Le Nardill
Le Nardill

Redactor

Game Designer, padre y buen tipo. Estudié diseño gráfico, publicidad y periodismo deportivo. Me recibí de árbitro de tenis pero en cambio hice una carrera como cocinero.
Le doy las gracias a mis viejos que me decían de chico que si jugaba Tetris iba a ser más inteligente. Hoy intento balancear mi vida adulta entre trabajar, escribir sobre videojuegos y pasar tiempo con mi hijo.

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Luego de bajar Turnip Boy Commits Tax Evasion a la computadora, me dispuse a pasar por una aventura llena de críticas sociales y humor político. Esperaba referencias sobre el capitalismo. Me dije “de seguro hay algo sobre Rebelión en la granja” al ver el trailer y observar la aparición de un cerdo con una corona. No me encontré exactamente con eso y, aunque algunas de esas cosas aparecen en cuentagotas, me quedé con gusto a poco

Turnip Boy

El título desarrollado por Snoozy Kazoo nos pone en la ¿piel?, mejor decir cáscara, de un nabo que le quitan su casa porque evadió impuestos por un valor exageradamente elevado. Para pagar nuestra deuda, el pequeño héroe debe cumplir con varias encomiendas dadas por el villano de este juego, el alcalde Cebolla. 

Estamos frente a un juego que se inspira directamente de las clásicas aventuras de Zelda e intenta replicar casi todo lo que ahí se encuentra. Los sonidos, las formas en la que se desarrollan las batallas, los ítems que encontramos y hasta la progresión son un calco. Nos dan una misión, se consigue una espada, se ingresa a un calabozo, aprendemos a usar bombas, matamos a un jefe, obtenemos un ítem para avanzar en la historia  y seguimos al próximo ciclo

Esto se refleja en lo lineal y simple que se torna la aventura. Las misiones principales siempre nos tienen buscando algunas cosas dentro de la misma zona o teniendo que superar un puzle simple. Todo lo que es sidequest nos mantiene caminando de un punta A a un punto B como carteros. Vale aclarar que Turnip Boy no tiene un mapa y hay veces que se hace muy difícil de recordar dónde estaba esa zona en particular donde hay que llevar el item que acabas de conseguir. 

Me emocioné muchísimo cuando el simpático vegetal que manejaba, de la nada, consiguió una forma de hacer portales. La emoción me duró 2 puzles. Es una buena mecánica y la usan como pueden. Queda un poco desaprovechada por la simpleza que tiene el título en general. 

Turnip Boy

Donde brilla el título de Snoozy Kazoo es en sus personajes y lo bien que está escrito el guión. Cada uno de los habitantes tienen algo interesante que contar. Por ejemplo podemos dar con un arándano que está enamorado de una frutilla y ayudarlo a declarar su amor. Más adelante nos encontramos con una cereza streamer (si, leyeron bien) de nombre slayQueen32 que necesita que la ayudemos con un problema de ruidos molestos que no la dejan desarrollar su arte. Está la posibilidad de reunir a una papa joven con su padre que creía muerto o ayudar a un grupo de pickles mafiosos a escapar de su prisión en forma de jarro de vidrio consiguiendo un martillo de un vendedor ilegal. La variedad es enorme. 

El humor sobresale y cada una de las charlas tienen algo para destacar. La cuarta pared se rompe en muchas ocasiones y me encontré varias veces sonriendo y pensando “che, esto es muy divertido”. Quizá el único detalle flojo del guión es lo poco que hace para contar la historia de nuestro personaje principal. Recién al final de la aventura tenemos una explicación sobre el caso de evasión de impuestos y la verdad es que se queda corta. El nombre del juego engancha mucho más de lo que realmente ofrece en materia de crítica económica o política. Sí, se tocan varios temas más profundos, por momentos hay situaciones muy oscuras y demasiado serias. Estas quedan un poco afuera del tono general del juego pero le agregan profundidad y contexto. 

Turnip Boy

Después hay que decir que uno de los problemas de Turnip Boy Commits Tax Evasion son sus controles y cómo responden en los momentos más críticos del juego, los jefes finales de los dungeons. Entre los movimientos poco ágiles del héroe y el corto alcance de su ataque, un error de cálculo puede significar morir y volver al último punto de guardado. 

Hay que admitir que el esfuerzo y las ideas están. Cada uno de los enemigos finales tiene una mecánica nueva o distinta para que la batalla se sienta más fresca. Lamentablemente la ejecución se queda muy corta. Podemos obviar los problemas que los desarrolladores nos plantean y aun así salir victoriosos casi sin ningún problema. 

El otro gran problema que este juego tiene es su pico de dificultad llegando al cierre de la aventura. Los últimos tres jefes que enfrenta nuestro nabo con espada son cosa seria y casi me hacen cerrar la aplicación de la frustración. Se sienten completamente injustos y quedan descolocados frente al humor y al ambiente amistoso y llevadero que Snoozy Kazoo transmite en su título.  

Turnip Boy

Turnip Boy Commits Tax Evasion está disponible en las tiendas de Steam y Switch desde el 22 de abril. Es un muy buen juego de acción y aventura. Es una lástima que solo dure un poco más de dos horas y media para terminarlo por completo y tenga cero valor de rejugabilidad. A pesar de sus puntos flojos, es un título para pasar el rato y divertirse con diálogos muy bien escritos, referencias constantes a la cultura pop y la industria de los videojuegos y un pixel art realizado con muchísima altura y calidad. 


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