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domingo, septiembre 26, 2021

Super Mario Bros cumple 36 años

Festejamos los 36 años de la salida del gran plomero, el plataformero por excelencia y disparador absoluto de toda la saga.

Leo Di Grezia

Redactor

Redactor, todo en formación hasta el fin. Padre. Tengo muchos hobbies. No se mucho de nada, pero se de todo.

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Hace 36 años, el 13 de septiembre de 1985 salió a la luz un videojuego que para muchos sería nuestra droga de entrada al vicio: Super Mario Bros.

super mario bros

Utilizando las herramientas

Lo curioso de esa época del desarrollo quizás tenga que ver con la reutilización y reciclaje de elementos. Nadie desconocía, ni en esa época, que el tal Mario era el familiar Jumpman, héroe del famosísimo título de arcades Donkey Kong. Lo que quizás no era vox populi era como habían llegado a existir Jumpman, Donkey y la dama en peligro, Pauline.

Lo concreto es que Nintendo había querido comprar la licencia de los personajes de Popeye para recrear en videojuegos.

¿Popeye en los 80’s?

Por supuesto. Si bien el personaje animado había tenido bastante tiempo atrás sus mayores éxitos, fue en 1980 que el famoso director de cine Robert Altman filmó una suerte de musical de Popeye con Robin Williams en su rol protagónico. Y aunque no tuvo gran éxito, existió un revival del personaje que llevo a Nintendo a querer desarrollar un título con los personajes. Como inicialmente no lo consiguió (en 1982 sí, suponemos tras el éxito de Donkey), transformó los diseños de Popeye, Olivia y Brutus en Jumpman, Pauline y Donkey.

Jumpman haría mas tarde una transición a Mario y los cimientos del éxito estarían formalizados. Y esto fue gracias a una selección de nombres de los más granados de Ninty.

super mario development

Cambiando la Pieza

Mario con su nuevo nombre apareció por vez primera en el homónimo Mario Bros de 1983 en dos versiones distintas a pesar de ser plataformeros ambos, uno para arcades y otro para la portátil Game & Watch. El éxito de estas empresas, incluso en aquellas entregas más bien simplonas de la era, y la salida a la venta de la FAMICOM, otorgaron aire al dúo dinámico de Shigeru Miyamoto y Gunpei Yokoi que fue reemplazado en el diseño por Takashi Kezuka (diseñador, director, productor o supervisor de decenas de videojuegos de la compañía).

Para el otoño de 1985, la consola hogareña recibiría el último fruto del equipo “Nintendo R&D4”, el departamento de desarrollo Número 4 que otrora desarrollase el famoso Donkey Kong que tantos sonsonetes legales causó. Podríamos hablar de niveles místicos de creatividad si nos ponemos a enumerar sus logros: Legend of Zelda, Star Fox (con toda la parafernalia técnica), F-Zero..

Pero en esa época, tenían que consolidar la mascota de la consola. Y esa mascota era el simpático fontanero que no existiría si no fuera por Popeye.

Hace 36 años no se discutía distinto que ahora. Estaban los gamers de PC que ya disfrutaban de videojuegos como Ultima, y los que habían disfrutado alguna consola, o recibían un Family en Navidad. Para los segundos, Mario quedó grabado a fuego para siempre. Lo logró con una sana una combinación perfecta de desafío, gameplay impecable, gráficos muy bonitos y melodías que podríamos repetir dentro de 50 años sin pifiar un acorde.

1-1

Analizando el asunto

Que poco se analizan algunas obras. Super Mario Bros es calificado siempre como uno de los mejores juegos de la historia, y un hito de la aún en pañales carrera de game design. Al menos de lo que podía crearse en esa época.  Hagamos una reseña moderna del mismo.

“El título desarrollado por Nintendo R&D4 con dirección de Shigeru Miyamoto  (Donkey Kong, Excitebike) no escasea en diversión. Nuestro personaje, el llamado “Mario”, es un plomero que debe rescatar a la Princesa Peach Toadstool que ha sido secuestrada por Bowser, el malvado rey dragón del Reino de los Hongos. Para lograrlo deberá atravesar 32 niveles con dificultad ascendente, plagados de enemigos como los Koopa Troopas, similares a tortugas. No son los únicos.

Los niveles están divididos en segmentos de a cuatro. Cada uno termina con un tenebroso castillo (a veces laberíntico en una excelente decisión de diseño) donde nos aguarda Bowser. Lo podemos eludir o vencer si tenemos la pericia necesaria. Pero nuestra damisela solo se encontrará al final del videojuego, en el enorme castillo del nivel 8-4 que a través de sus recovecos nos llevara a recorrer entornos de niveles anteriores.

8-4

El desafío crece con cada nivel. Los enemigos estarán dispuestos en un formato en el cual fallar la precisión de un salto nos hará caer exactamente en un escollo o un precipicio. La práctica y memoria física son requeridas para llegar al final. Sin embargo, para los fanáticos de la trampa, Super Mario Bros nos ofrece varias maneras in-game de saltarnos niveles. Incluso tan temprano como en el subterráneo nivel 1-2. Chequear cada esquina y recodo puede otorgarnos muchísimos beneficios.

A nivel visual, es cierto que se han visto videojuegos más avanzados (recordar, Space Harrier, el novedoso rail shooter de SEGA), pero es intoxicante  la simplicidad plagada de secretos de Super Mario Bros invita todo el tiempo a rejugar cada nivel hasta perfeccionarlo. Mientras tarareamos contentos cada una de las seis piezas compuestas por Koji Kondo.

Cada tema captura la esencia de los diversos entornos: La oscuridad tenebrosa y de peligro latente de los castillos, la etérea dificultad de los niveles acuáticos, el misterioso sector subterráneo.

Su mundo 1-1 nos enseña a movernos y desplazarnos adivinando que hace cada botón del joystick de manera divertida y también frenética. En los primeros momentos ya encontramos el hongo rojo que nos hace “SUPER” doblando nuestro tamaño. No está  lejos el hongo verde que nos regalara una vida. Tampoco la Fire Flower que nos da la habilidad de arrojar bolas de fuego. O la estrella que nos hace invulnerables por el lapso de varios y valiosos segundos. En lo que es un periodo de alrededor de dos minutos somos capaces de adquirir todos los conocimientos necesarios para llegar al final.

Conclusión: Super Mario Bros tiene todos los condimentos para convertirse en el mejor videojuego de la consola FAMICOM de Nintendo. Puede pelear cabeza a cabeza con otros títulos de plataformas con scroll horizontal.”

La historia dictamina que esa primera (o segunda) entrega de Mario pavimentó las bases futuras de la saga que recibió su última secuela hace apenas unos años para Nintendo Switch. La mascota de la compañía ha dejado el overol en orden de vestirse de doctor, golfista, tenista, fiestero, automovilista. Casi siempre tuvo éxito. Pero todo empezó en esos lejanos 8 bits con apenas un argumento. No fue necesario más.


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