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miércoles, octubre 27, 2021

Activision Blizzard: Acoso laboral ¿Qué puede generar la denuncia a futuro?

La industria del gaming no está exenta de las situaciones de acoso y desigualdad que caracterizan el ambiente laboral. ¿Hay una chance de cambio en un relativo corto plazo?

Austin Edwards

Abogado (UBA). Gamer desde los 2 años, cuando mis viejos me compraron una SNES. Cantante y periodista aficionado. Fan de la saga Souls (mi brazo derecho es la prueba) y del wrestling.

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El pasado 21 de julio se hizo pública la demanda realizada contra Activision Blizzard por parte del California Department of Fair Employment and Housing (o DFEH, el Departamento de Igualdad en Empleo y Vivienda de California). La empresa, creadora de World of Warcraft y Diablo, entre otras famosas series de videojuegos, ahora enfrenta cargos por acoso laboral, discriminación, represalias y fomentación del llamado “Frat Boy”. Los hechos que se encuentran detallados en el expediente son por demás escandalosos.

Abusos y la pasividad de la empresa

Como para poner un poco de contexto a la situación, y previo a analizar las consecuencias jurídicas que acarrearía todo este asunto, voy a detallar algunos de los hechos más relevantes que pueden observarse en la denuncia realizada.

El DFEH, tras la denuncia de empleadas de Activision Blizzard, realizó un trabajo de investigación a lo largo de dos años en el que descubrieron notorios actos de discriminación dentro de la empresa, que incluyen desigualdad salarial, distinta carga laboral, ascensos e incluso despidos en distinta proporción en ese lapso de tiempo, y en los cuales los directivos jamás tomaron medidas para prevenirlos o disuadirlos.

Profundizando en los hechos que se alegan en la denuncia, se indica que las mujeres conforman el 20% del personal de la compañía, y son víctimas constantes de una persistente cultura “Frat Boy” llevada a cabo por los empleados masculinos, que beben enormes cantidades de alcohol y acosan a las trabajadoras en sus cubículos, ya sea con comentarios sexistas, bromas sobre violaciones y hasta manoseos. También es moneda corriente que los hombres jueguen videojuegos durante toda la jornada laboral, dejando prácticamente todo el trabajo en manos de sus compañeras, ahondando aún más las de por sí enormes diferencias entre géneros dentro de la empresa.

En la denuncia, se indica también que se les ha negado ascensos a empleadas por el “riesgo a que queden embarazadas”. Asimismo, en el caso de aquellas que tuvieran hijos, recibían críticas o reprimendas por dejar sus puestos de trabajo para ir a buscarlos a sus guarderías o jardines, y se ha mencionado que muchas han sido echadas de los cuartos de lactancia que hay en las instalaciones de la empresa por parte de los empleados hombres para poder llevar a cabo reuniones.

Probablemente el hecho más terrible del que se hace mención en todo el expediente es el del suicidio de una empleada durante un viaje empresarial con su supervisor. La misma, previa a su trágico final, habría sido víctima de acoso sexual, e incluso se habrían pasado fotos de ella desnuda entre los empleados de la empresa durante una fiesta de fin de año.

Todo este suceso habría sido intencionalmente encubierto por la propia Activision Blizzard, y sólo habría visto la luz gracias a la denuncia de las empleadas y a la consiguiente investigación del DFEH. Quiero remarcar que las denunciantes fueron en un 100% mujeres. Ningún hombre, incluyendo aquellos que no participaron de ninguna situación detallada con anterioridad, realizó ningún tipo de denuncia ni pronunciación en apoyo de quienes fueron víctimas de estos actos.

Desde los altos cargos de la compañía, por su parte, declararon haber colaborado en las investigaciones realizadas por el DFEH, aunque negaron las acusaciones más graves, alegando que varios de los hechos descriptos estaban distorsionados, exagerados, e incluso que algunos de ellos eran directamente falsos.

Consecuencias jurídicas e importancia a futuro

En un principio, las pretensiones de parte de las demandantes y el DFEH serían una compensación económica para las damnificadas, daños punitivos, pago de salarios adeudados, medidas cautelares, sentencia declaratoria y otras medidas para procurar condiciones igualitarias dentro del ambiente laboral, además de otras para prevenir cualquier acto indebido que se llevase a cabo dentro de la compañía.

Me sorprendió no ver, al menos de forma explícita, algún pedido de prisión habiendo una persona muerta de por medio, y en una situación que dejaría en un lugar más que comprometedor a la cúpula de Activision Blizzard. Aparentemente, pusieron prioridad absoluta en una mejora de la situación laboral de las trabajadoras, lo cual me parece una decisión bastante acertada, y paso a explicar por qué.

No hay dudas de que un fallo favorable para las denunciantes se traduciría en una mejora de sus condiciones laborales. Sin embargo, quiero remarcar qué sería lo más importante si se diera tal resolución.

Para eso, voy a dar una breve, pero necesaria explicación sobre el derecho en esas tierras: en EE.UU., se aplica el sistema jurídico del “Common Law” que, para describirlo a grandes rasgos, se basa fundamentalmente en jurisprudencia, habiendo muy poca normativa escrita. Sucede lo contrario que en nuestro sistema (y el de prácticamente toda América, Europa y Asia en general), donde abundan los Códigos y Leyes, y la jurisprudencia cumple una función muy relegada, casi irrelevante.

La jurisprudencia es el conjunto de sentencias y resoluciones emitidas en un mismo sentido, y que tienen como fin que, ante mismas o similares situaciones jurídicas, no haya interpretaciones distintas o incluso diametralmente opuestas por parte de los jueces. En este punto es donde radica la importancia para la generalidad de las mujeres y disidencias que forman parte del mundo laboral de la industria de los videojuegos. Un fallo ejemplar podría sentar jurisprudencia y un precedente clave para que esta clase de hechos, que sabemos no son aislados (no olvidar, por ejemplo, el caso del ex diseñador de Rockstar Games que acusó a Jerónimo Barrera de manosearlo sin consentimiento cuando trabajaba allí), tengan un freno y que sean castigados severamente.

Exdiseñador afirma que el exvicepresidente de Rockstar lo manoseó sin consentimiento

Esta denuncia puede ser el punto inicial de cara a generar un cimbronazo dentro del sistema desigual y abusivo que todavía se estila por parte de una porción del ambiente laboral gamer, y que, al igual que pasa en otros espacios del mismo, no parecen aceptar que ya el desarrollo de videojuegos no es un lugar “exclusivo” de hombres. Las mujeres y disidencias están haciendo escuchar su voz en todo espacio posible y se hace cada vez más difícil hacer caso omiso. Mientras tanto, varios empleados de Activision Blizzard llamaron al paro para el pasado 28 de julio, en apoyo a las denunciantes. Ojalá que esto dé lugar a un cambio positivo. Es necesario.


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