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sábado, diciembre 4, 2021

Bobby Kotick, en el ojo de la ventisca

El CEO de Activision Blizzard sigue sumando problemas a los que ya viene teniendo la empresa en los últimos meses.

Austin Edwards

Abogado (UBA). Gamer desde los 2 años, cuando mis viejos me compraron una SNES. Cantante y periodista aficionado. Fan de la saga Souls (mi brazo derecho es la prueba) y del wrestling.

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Los problemas en la empresa desarrolladora de videojuegos no parecen tener fin. Y es que, a las denuncias recibidas por acoso laboral y discriminación que se dieron a conocer en el mes de julio, se suman reportes de que Bobby Kotick, CEO de Activision Blizzard, sabía desde hacía años de la existencia de estos casos.

Abuso sexual y silencio en Sledgehammer Games

Según informan Ben Fritz, Kirsten Grind y Sarah Needleman, el ejecutivo habría recibido correos electrónicos en 2018, que hacían mención a una gravísima situación ocurrida en Sledgehammer Games, un estudio de propiedad de Activision y que fue co-productor de algunos Call of Duty. El abogado de una ex empleada alegó que fue violada por su supervisor en 2016 y 2017, luego de ser forzada a beber grandes cantidades de alcohol.

Tras informar estos hechos a Recursos Humanos en aquel entonces, se habría hecho caso omiso, llevando a la víctima a presentar una denuncia contra la compañía, llegándose eventualmente a un acuerdo monetario.

Toda la situación generó el enojo de la cúpula directiva de Activision Blizzard no sólo por la enorme gravedad del asunto, sino porque Kotick no les informó de lo ocurrido.

Jennifer O’Neal

En agosto de este año, tras las denuncias de acoso y discriminación que recibió Activision Blizzard (y como un intento de lavado de imagen de la empresa), se designó a Jennifer O’Neal como co-líder de Blizzard, siendo la primera mujer en tener un cargo jerárquico en la historia de la compañía.

Sin embargo, no pasó mucho tiempo hasta que O’Neal expresó su falta de fe en que las cúpulas fueran a hacer algo que realmente cambiara la cultura y comportamiento que se profesaba hasta entonces. Asimismo, contó a través de correo electrónico que, al entrar a la empresa, sufrió situaciones de acoso sexual, además de estar en ese momento cobrando menos de su compañero hombre como líder de Blizzard.

Por si faltaban historias turbias en todo esto, O’Neal también relató que, en 2007, fue a una fiesta para el equipo de desarrollo de Activision con Kotick, en la que “abundaban mujeres escasamente vestidas bailando en un caño” y el DJ alentó a las mujeres a beber más y más alcohol para un eventualmente aprovechamiento de parte de los presentes masculinos.

A principios de este mes, se anunció que Jennifer O’Neal estaría abandonando su puesto en Activision Blizzard a fin de año.

Protección en Treyarch

En 2017, una empleada acusó a Dan Bunting, uno de los líderes de Treyarch (estudio propiedad de Activision), de acosarla sexualmente después de una noche de bebidas. Tras una investigación interna llevada a cabo en 2019 por el Departamento de Recursos Humanos y otros supervisores, sugirieron el despido de Bunting. Sin embargo, Kotick intervino activamente para evitarlo, aconsejándole no dar un paso al costado de la compañía.

Tras reflotarse el asunto en 2020, una vocera de Activision señaló que, por posibles consecuencias tras la investigación, la empresa decidió no despedir a Bunting, prefiriendo tomar medidas disciplinarias. Aun así, tras los cuestionamientos al respecto en los medios, presentó la renuncia tiempo después.

Silencio y conducta inapropiada

En los años siguientes, lejos de haber un cese en estos hechos, treinta empleadas de la sección de E-Sports de Activision informaron por correo electrónico a sus superiores que las trabajadoras son víctimas de tocamientos, comentarios despectivos, exclusión de reuniones de importancia y comentarios sobre su apariencia. Kotick se encontraba entre los notificados.

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Los memes no se hicieron esperar

Según indica la vocera de Activision, tras reuniones con representantes del grupo que denunció la situación, la empresa tomó medidas como brindar cursos de inclusión y diversidad a los puestos de liderazgo.

Más atrás en el tiempo, Kotick tiene unos antecedentes alarmantes en cuanto a su trato con las mujeres.

En 2006, una de sus asistentes lo acusó de haberla acosado y amenazado de muerte por correo de voz. Según dicen, se habría llegado a una solución sin necesidad de juicio, y Kotick se habría disculpado con ella con cierta inmediatez.

Al año siguiente, en un vuelo en un jet privado del que era co-propietario, la aeromoza se habría quejado con el otro dueño de que el piloto la habría acosado sexualmente. Kotick, al enterarse de esto, decidió despedirla. En un acto separado sobre tarifas legales, un mediador habría citado una aparente declaración jurada, según la cual Kotick amenazó con “destruir” a la denunciante y sus abogados. Por supuesto, tanto estas declaraciones como los hechos del despido fueron negados por su defensa. Finalmente, el árbitro decidió que debía pagársele a la víctima la suma de 200 mil dólares.

Las aparentes causas

El prestigio y poder de Kotick se forjaron a través de la adquisición de empresa desarrolladoras de éxito y renombre. En ellos, procuró la mayor independencia y libertad posibles, ya que consideraba que eso fomentaba la creación de juegos exitosos. En tales circunstancias, eran normales actitudes como beber alcohol en el trabajo, hacer comentarios sobre la apariencia de las mujeres, compartir contenido explícito o incluso ir como equipo laboral a clubes de striptease. Al ser algo no sólo permitido sino fomentado por los altos cargos, los empleados en desacuerdo con estas actitudes no se sentían cómodos ni seguros al denunciar los hechos en Recursos Humanos. Recién en 2019 empezaron a tomarse estas situaciones con cierta seriedad, informándose a los superiores al respecto.

El futuro de Kotick y de Activision Blizzard

Desde la denuncia de parte del Estado de California, Activision Blizzard recibió más de 500 informes de empleados y ex empleados denunciando acoso y abuso sexual, bullying, discriminación y disparidad en salarios, entre otros. De acuerdo a la vocera de Activision, se está haciendo una intensiva investigación de los mismos tanto de forma interna como externa.

El futuro no sólo de Bobby Kotick, sino también de toda Activision Blizzard, son inciertas. Kotick es visto como uno de los máximos responsables de la actual crisis que azota a la empresa, que no sólo recibe un constante aluvión de informes y acusaciones desde todos los flancos, sino que ve afectados sus ingresos de manera sensible.

Los títulos recientes, incluyendo el remaster de Diablo II, se ven afectados por la pérdida de jugadores que, a modo de castigo, toman distancia de los títulos de la compañía, y por si algo les faltaba, las acciones sufrieron un desplome inédito en su historia, por lo que ni siquiera el mercado bursátil está siendo un salvavidas en el naufragio en que está Activision Blizzard.

No hubo novedades por el momento, pero lo cierto es que Bobby Kotick está en el ojo de la tormenta ventisca, y ya parece ser un número importante y fuerte de gente que lo quiere cuanto antes fuera de la empresa. Difícil que pueda sostenerse mucho más tiempo.


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