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martes, octubre 26, 2021

¿Pueden los videojuegos hacer filosofía?

Un ensayo sobre las posibilidades de relación entre los videojuegos y la filosofía.

Jose Luis Araneo

Estudio filosofía, hábito el conurbano y hablo de todo lo que me parece importante. Lo mío son las preguntas y los gatos.

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Actualmente la filosofía tiene un lugar reservado dentro del gaming, la gran mayoría de las entrevistas a desarrolladores apunta a descubrir cuál es la filosofía que hay detrás del diseño, de la narrativa y de las mecánicas. Incluso una simple búsqueda en Youtube o Google sobre el tema va a dar miles de resultados de lo más variados, en este mismo sitio se ha hablado de las influencias de Disco Elysium y del debate filosófico sobre donde está lo divertido de matar.

Se la utiliza en tantas ocasiones y en diversos contextos que uno puede comenzar a preguntarse de qué se habla cuando se la menciona. Hay un uso y abuso de la palabra para referirse a una multiplicidad de cuestiones, lo que da como resultado que el sentido del término nunca quede del todo claro.

Con eso en mente, esta nota quiere plantearse y responder un par de preguntas básicas sobre la cuestión: ¿Qué es? ¿Cuál es la relación que tiene con el gaming? y ¿Pueden los videojuegos realizar reflexiones de este tipo?

Filosofía

La primer pregunta parece la más sencilla pero quienes se dedican a esta disciplina siempre se han encontrado muy conflictuados a la hora de contestarla. Terminan dando respuestas de todo tipo, muchas contradictorias entre sí. De todas maneras, a la filosofía se la puede entender como el análisis del pensamiento. Es un área del conocimiento que aborda de manera crítica una gran variedad de temáticas, siempre sirviéndose de argumentos válidos y del uso de terminología específica.

Esta rama del saber tiene su origen en la antigua Grecia y ha sido parte esencial en la conformación de lo que hoy se conoce como occidente. Los años han pasado desde entonces y esta disciplina atravesó muchas transformaciones pero sigue concentrándose en analizar las diversas cuestiones que van surgiendo con cada nuevo descubrimiento, avance tecnológico o evento histórico.

Por eso no es ninguna sorpresa que en algún momento se comenzó a observar a ese nuevo objeto que estaba surgiendo de la mente de unos programadores. Los videojuegos, de forma prematura, fueron un tema de interés para muchos pensadores y dieron lugar a reflexiones de todo tipo.

La perspectiva que me parece más interesante es aquella que los comprende como la forma más reciente de la expresión humana (la posición de la muestra Game On! va en ese sentido). Esta visión los entiende como el último cambio que ha tenido el arte y le otorga capacidades únicas frente a otros tipo de realizaciones artísticas. Debido a la posibilidad de tener el control sobre algunos o todos los elementos presentes en un videojuego, se ha logrado generar una nueva forma de vinculación con el arte. La novedad es que quien juega no es solo un espectador pasivo sentado frente a una pantalla, ahora es un partícipe constante de la experiencia que se está desarrollando.

Filosofía

Pero mientras estos pensadores reflexionaban, el objeto de su análisis estaba sufriendo diversos cambios: a medida que pasó el tiempo, la era de las mecánicas y narrativas simples finalizó. El progreso tecnológico llevó a títulos cada vez más elaborados y ambiciosos, convirtiendo al medio en un lugar perfecto para la experimentación. Abordar problemáticas más profundas comenzó a ser una constante en la producción y lentamente las influencias de otros medios se hicieron evidentes.

Ahora eran los desarrolladores quienes pensaban sobre su propia obra y la llevaban a cabo sirviéndose de la psicóloga, la arquitectura, entre muchas otras disciplinas. No sólo creaban utilizando otros saberes como herramientas, sino que también se animaban a discutir con ellos.

Comienza a haber videojuegos que reflexionan sobre tópicos que antes pertenecían solo a la mal llamada “madre de todas las ciencias”. El ejemplo más claro de esto son los desarrolladores del Bedroom Code inglés: influenciados por aquellos años de crisis económica, música punk y ambientes universitarios, cientos de jóvenes dan lugar a juegos como Frankie Goes to Hollywood (1985) o Seaside Special (1985) que cuestionan de manera muy hilarante el consumismo capitalista, la búsqueda constante de placer y la relación con el ambiente.

Filosofía

Eran experimentos rudimentarios, creados por jóvenes universitarios pero esas ambiciones y cuestionamientos siguen hasta el presente. Cada vez son más los desarrolladores que plantean ideas narrativas y mecánicas que entran en diálogo con conceptos que llamaríamos filosóficos. Uno de los juegos con marcadas influencias en el aspecto narrativo es el ya clásico BioShock (2007). Ken Levine y el equipo de Irrational Games creó un juego que discute con una teoría conservadora: el objetivismo de Ayn Rand. Esta propuesta filosófica planteaba en términos éticos el individualismo extremo acompañado de un modelo económico de libre mercado y anulación del estado.

Esta teoría tuvo una fuerte influencia durante los años 80 pero en los últimos años sufrió una revitalización. En Bioshock el relato sucede en Rapture, una metrópolis creada con base en las ideas de Ayn Rand que ha caído en desgracia. La narrativa plantea las consecuencias que tendría crear una sociedad que se guíe por el objetivismo: la ciencia perdería la ética, la pobreza se haría extrema y la falta de solidaridad termina en una guerra constante.

El conflicto central siempre se desarrolla como una disputa por el corazón de la ciudad y el jugador debe vivir en primera persona los estragos que hizo el objetivismo. Además elige si ser influenciado por el entorno o encontrar un mejor camino para él, siempre por medio de la toma de decisiones. Todo en Bioshock es un comentario constante a los aspectos centrales de los planteos expresados en la novela La rebelión de Atlas.

Pero como mencionaba anteriormente, también el diseño de mecánicas puede tener fuertes influencias de este estilo. Un caso de este tipo es Walking Mars (2012), un plataformero situado en Marte. En el planeta rojo un grupo de científicos encuentra formas de vida pero estas son distintas a las que están acostumbrados: tiene apariencias que recuerdan a las plantas pero sus comportamientos son similares a los de los animales. Intrigados por estos hallazgos los científicos siguen explorando y van descubriendo el origen de estas especies.

Sin embargo, al ser personas de ciencia tienen un planteamiento particular a la hora de avanzar. No son el tipo héroe de acción que se impone y destruye todo a su paso, muy al contrario quieren aprender a vincularse con esos nuevos seres. Por eso la mecánica básica es descubrir cómo funciona el ecosistema, investigar cómo interactúan las especies en él e ir tomando un registro de todo. En vez de eliminar la vida se la hace crecer y se la entiende en su propia particularidad.

Aunque no hay una referencia estricta, podría llegar a pensarse que este tipo de interacciones están influenciadas por las ideas de la posmodernidad. Luego de las guerras mundiales y otros conflictos bélicos, varios pensadores posaron su mirada en las relaciones de dominación entre hombres y el medio ambiente. Algunos de los nombres más conocidos de esa corriente son Derrida, Foucault, Deleuze entre muchos otros pensadores que siempre tuvieron su mirada puesta en estos temas y abogan por formas de vinculación que no sean la de dominación. El núcleo principal se ubica en comprender al otro, no sólo al humano diferente sino a las diversas formas de vida que nos rodean. (Esto también suena similar a otro juego donde nuestro paso deja marca)

Queda claro que los videojuegos y la filosofía siempre estuvieron unidos, sea como objeto de análisis o motivo de influencia han tenido una relación muy cercana. Lo que queda por responder es si pueden llegar a hacer alguna reflexión que pertenezca a ella y ahí lamento decir que la respuesta es negativa debido a la definición que di en un principio: es una disciplina que se concentra en el análisis del pensamiento por el uso de argumentos válidos y una terminología específica.

Por la misma forma de los juegos, estos no pueden desarrollar este tipo de trabajo. Pueden llegar a ofrecer un acercamiento a teorías y hablar con ellas pero la imposibilidad de su explicitación en palabras los aleja. No tienen el rigor necesario porque no manejan el tipo de comunicación y registro que la disciplina tiene, tampoco recuperan en forma de investigación los debates que existieron alrededor del tema. Siempre existe la posibilidad de recuperar las reflexiones que se hacen en narraciones o mecánicas pero solo será en favor de una elaboración de otro tipo.

No es una falta de méritos ni algo similar, solo es una imposibilidad que se debe a una definición que di y ahí es donde está el detalle más importante. Todos los que se dedican a la tarea de investigar en este área tienen problemas al responder sobre el ¿Qué es? porque la respuesta acota el campo de trabajo.

Si yo cambiase de idea y decido por otra definición, entonces podría llegar a incluirlos dentro de esta disciplina. Incluso con el suficiente esfuerzo es posible ubicarlos como el fenómeno filosófico con mayor acceso en el mundo contemporáneo debido a lo cercano que están en la experiencia de muchos individuos.

Dar una definición es algo complicado y probablemente la respuesta que elabore tiene sus problemas como todas las demás. Solo espero poder haber acercado una certeza a quien lea esta nota, al menos así todos podemos tener una idea aproximada y saber de qué están cuando la usan tantas veces.


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