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miércoles, octubre 27, 2021

Toodee And Topdee: puzles mezclando realidades

Una mezcla de dos estilos clásicos dando un resultado novedoso y divertido.

Mer Grazzini

Columnista

Desarrolladora de videojuegos rosarina. Elemental de la Manija. Mer diseña videojuegos, anima, da clases, toca la guitarra, escribe acá, y dicen que a veces, incluso, duerme.

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Tengo una pequeña debilidad por las historias que tratan sobre dimensiones paralelas entremezcladas, con lo cual, venía esperando este juego hace meses, siguiendo cada nuevo gif en la cuenta de Twitter de Diet Zribi, sus creadores. Pero en este caso no se trata de dimensiones como en Stranger Things, sino más bien de dimensiones de la geometría, como en el clásico Fez.

Toodee And Topdee, que nace de la jam Ludum Dare 41 (“Combiná dos géneros incompatibles”), se pregunta qué pasaría si fusionamos un plataformero sidescroller con un puzle topdown más cercano a los Sokoban, e intenta responder esto con una aventura llena de niveles, mecánicas, y chistes por descubrir. 

Todo empieza con un ser omnipresente que tiene la capacidad de transformar palabras en mundos: El Aleph (no, no está inspirado en Borges, ¡lo pregunté!). El Aleph creó una serie de mundos, pero eran inestables, así que colocó al Punto Y Coma en su centro para organizarlos. Pero la tarea de creación tiene sus fallas, y nacieron los temibles Glitches. Como Aleph no daba abasto, creó a Toodoo, que llevaría la cuenta de los Glitches que había que corregir. Pero Toodoo tenía miedo de volverse prescindible cuando terminara su log de tareas, así que decidió robar el Punto Y Coma, haciendo que los mundos colapsen entre sí.

Pueden darse una idea de por dónde va el humor de esta historia: montones de chistes de programación, todo muy meta. Lo disfruté mucho. Volviendo al gameplay, al colapsar los mundos, terminan conociéndose Toodee, que puede moverse por los escenarios con mecánicas de plataformas, y Topdee, que puede “caminar por las paredes”, jugando sobre el fondo del nivel como un top down. Vamos a tener que alternar entre ambos para poder avanzar, armándonos el camino mutuamente, compensando habilidades y desventajas de cada uno. El tiempo es un factor fundamental, ya que queda detenido cada vez que cambiamos de plano.

Podemos saltar al vacío con Toodee, cambiar de plano, y con Topdee colocar una caja justo abajo de Toodee para que al volver a la vista sidescroller (que además incluye gravedad, claro), podamos aterrizar cómodamente sobre esta caja, y así escalar hasta llegar al final del nivel. Toda esta dinámica de alternar puntos de vista me hizo acordar muy fuertemente a Flatland (en castellano Planilandia), un muy antiguo libro de ciencia ficción, adaptado dos veces a películas de animación, donde se trata esta situación de seres de un mundo bidimensional enfrentándose a la idea de más o menos dimensiones. Bueno, como en Fez. Yo avisé que me gustan mucho estas cosas.

De por sí esta mecánica sola me parece genial, pero el juego no se queda ahí, va introduciendo enemigos, plataformas especiales, y todo tipo de desafíos, tanto de acción como de puzles, que van complejizando la cosa. ¡Incluso hay bosses! Lo interesante es que incluso siendo un título desafiante, al fusionar dos conceptos diferentes, la dificultad surge de la mezcla, y no de cada dinámica por separado.

Eso significa que no hay que ser un gran jugador de plataformas ni alguien con mucha experiencia en puzles; Toodee And Topdee nos da la dificultad justa de ambas. Además tiene un hermoso sistema de asistencia, así que si un nivel en particular nos trae problemas, podemos prender y apagar un montón de diferentes ayudas, para tener el empujoncito justo que necesitamos. 

Personalmente, no disfruto las peleas con bosses, creo que los obligatorios son tan injustos como los exámenes en el sistema educativo. Un día de estos voy a volver a buscar mis libros de pedagogía y escribir un ensayo sobre eso, pero hoy no es ese día. Hoy quiero elogiar esa accesibilidad que ofrecen juegos como Toodee And Topdee. En algún momento me trabé en uno de los bosses; entendía lo que había que hacer, pero ejecutarlo me traía problemas. Requería un poco más de reflejos que los niveles normales, y como había muchas más cosas en pantalla, mi laptop corría el juego muy lento y no podía coordinar.

Lo único que necesitaba era no morir al primer golpe. Pero así como eso, también podía poner un doble salto, para evitar caer a los pinchos, al igual que muchas otras opciones. Pude identificar qué necesitaba para no frustrarme y compensar los pocos FPS de mi PC. Una vez pasado el boss, apagué las opciones de accesibilidad. Toodee And Topdee confió en mí y en mi responsabilidad de no hacer trampa, pero me dio la opción de seguir en un momento donde de otra manera lo hubiese mandado a la mierda. 

Dicho esto, los bosses de Toodee And Topdee están muy bien diseñados. No esperaba encontrarme con algo así en un título que se presenta como más de puzles que de acción. Y sin embargo, lo cierto es que en la mayoría de los juegos los bosses cambian el estilo de acción a algo más cercano a un puzle (siempre hay que “descubrir” cómo es el patrón de ataque, cuando no es lisa y llanamente un puzle). Aún así, logró sorprenderme para bien. 

La obra de estos dos hermanos de Israel bajo el nombre de Diet Zribi es realmente una hermosa experiencia, tanto para jugar solo como para compartir con alguien más. Les recomiendo que vayan a buscarlo a Steam, tienen varias horas de entretenimiento aseguradas.


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